Banco de peces
El Mediterráneo es, junto al mar Negro, el más sobreexplotado del mundo. Lars Behnke / FLICKR

Reducir la pesca podría no ser suficiente para recuperar en el futuro especies sobreexplotadas, como la merluza, si se produce el aumento de temperatura del agua del mar previsto en las hipótesis intermedias del cambio climático y continúan creciendo las especies invasoras.

Esta es la principal conclusión de un trabajo internacional, liderado por el científico del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) de Barcelona, Xavier Corrales, que ha simulado la respuesta del Mediterráneo oriental a once posibles escenarios futuros.

La investigación, que publica la revista Scientific Reports, ha evaluado los efectos de reducir la presión pesquera en diferentes escenarios futuros teniendo en cuenta tres variables: aumento de temperatura, cambios en la presión pesquera y aumento de las especies invasoras.

Según Corrales, cuando se reduce el esfuerzo pesquero con la temperatura actual, el modelo predice la recuperación de algunas especies altamente explotadas, pero a medida que aumenta la temperatura futura, algunas especies nativas colapsan, mientras que las especies invasoras se expanden.

"Nuestro estudio plantea los límites de la sostenibilidad, de cómo los esfuerzos actuales pueden ser insuficientes para mitigar los efectos del cambio climático y las especies invasoras en un futuro", según Corrales. "Un ecosistema, cuando más estresado está (por pesca, especies invasoras y temperatura) es más vulnerable y menos resiliente", prosigue el científico.

El Mediterráneo oriental, bajo presión

Los científicos han usado como modelo el Mediterráneo oriental porque es la zona donde se ven más acentuados algunos de estos impactos. De hecho, el Mediterráneo es, junto al mar Negro, el más sobreexplotado del mundo.

Según Corrales, "en el Mediterráneo oriental hay muchas especies procedentes del Mar Rojo que han llegado a través del Canal de Suez, hay un alto impacto de la pesca, las condiciones ambientales son extremas y hay un mayor aumento de la temperatura que en el Mediterráneo occidental".

"Actualmente el Mediterráneo oriental está sufriendo un cambio importante en cuanto a biodiversidad y estructura y funcionamiento del ecosistema. De hecho, algunos científicos creen que esta zona puede convertirse en una extensión del Mar Rojo", advierte el investigador.

El trabajo ha contado también con la participación del Instituto de Investigación Limnológica y Oceanográfica de Israel, la asociación científica Ecopath International Initiative (España), el Instituto Marino Escocés (UK), el European Marine Board (Bélgica), la Universidad de Tel Aviv (Israel) y la Universidad de Haifa (Israel).