La ministra de Justicia, Dolores Delgado, ha intentado este martes disipar dudas sobre su continuidad en el Gobierno debido a su relación con el comisario retirado José Manuel Villarejo advirtiendo de que "nadie, nadie va a impedir que sigamos trabajando" y que "voy a seguir contando con el apoyo del presidente del Gobierno, por supuesto".

"En este momento no puedo decir nada más que voy a seguir trabajando, contando con el apoyo el presidente del Gobierno, porque tenemos un objetivo superior que el de dejarnos arrastrar por ataques que no tienen nada de política"

Delgado ha hecho un breve repaso sobre sutrayectoria profesional, en la que ha dicho que sus decisiones han estado "siempre movidas por el interés de cambiar el mundo" y añadido, "lo digo con toda la tranquilidad, nadie lo va a impedir, porque este Gobierno estamos aquí para trabajar por la gente".

Delgado ha protagonizado un desayuno informativo en Madrid en medio de la polémica por su relación con Villarejo, en la cárcel por presuntamente ser cabecilla de una red de extorsión e introducción en España de inmigrantes irregulares, que se ha visto agravada en los últimos días por la difusión de varios audios en los que la entonces fiscal de la Audiencia Nacional demostraba tener una relación muy cordial con el comisario.

En una grabación conocida este martes, Delgado llama "maricón" al juez Fernado Grande-Marlaska, hoy ministro del Interior, con el que Delgado comparte Consejo de Ministros.

La ministra ha recordado que la difusión de sus conversaciones, en unos audios "solapados, pegados", llega después de un "primer bloque" de filtraciones "relativo al anterior Jefe del Estado", en alusión velada a las grabaciones entre Villarejo y Corinna Sayn-Wittgenstein en Londres.

No obstante, Delgado no ha querido hablar este martes de chantaje por parte de Villarejo, algo a lo que sí apuntó este lunes su Ministerio, en un comunicado en el que, además de admitir que había coincidido con el comisario en tres ocasiones, afirmó que la estrategia procesal del comisario consiste en "atacar al Estado y sus instituciones".

Tras este comunicado, fuente de la Moncloa indicaron que Sánchez y Delgado habían hablado y respaldaron sus aclaraciones "claras y contundentes" y subrayaron también que vaya a ir al Congreso a petición propia para dar más explicaciones.

Además, Delgado ha señalado este martes que "hoy seguramente se me reprobará en el Senado", tal y como ha anunciado que hará el PP con su mayoría absoluta en esta Cámara, aunque ha apuntado que "por algo bien distinto" a la reprobación de su antecesor, Rafael Catalá, por injerencias en la Fiscalía.

Dolida e indignada

La ministra ha intentado en todo momento de defenderse de los audios de Villarejo. "No voy a permitir bajo ningun concepto que nadie cuestione mis principios, mi honorabilidad, mi honestidad, porque esto es lo que tengo después de 30 años de trabajar por lo que creo", ha dicho Delgado, que ha admitido estar "enfadada", "indignada", sobre todo por la grabación difundida este martes por el digital moncloa.com en el que, en este mismo almuerzo, se habría referido al ministro del Interior.

En primer lugar, la ministra ha cuestionado que las grabaciones sean lineales y, por tanto, muestren las conversaciones tal y como se produjeron en realidad. "Las grabaciones saben que se cortan, se pegan, se ponen y se quitan", ha dicho.

En este sentido, ha negado que el calificativo "maricón" fuera destinado a Grande Marlaska, con quien Delgado ha asegurado que ya ha hablado.

Según ha añadido, entre ambos hay una amistad y una admiración "profesional y personal" desde hace que Grande Marlaska llegó a la Audiencia Nacional, en 2004. "Hemos mantenido una relación estrecha, de respeto profesional y personal. Es una persona a la que quiero y no quiero hablar de mis sentimientos hacia él porque este tema me ha dolido, y me ha dolido mucho".

Abundando en sus palabras durante el almuerzo que compartió con Villarejo y el exjuez Baltasar Garzón, entre otros, Delgado ha señalado que "si yo hago comentarios, estoy hablando en un ambiente absolutamente distendido, relacionado a otra cosa, esto me indigna, esto me indigna".