Intervención del presidente del Senado
Intervención del presidente del Senado COLEGIO NOTARIAL

El presidente del Senado, Pío García Escudero, ha advertido este lunes sobre el "tijeretazo sin precedentes" del Gobierno a la cámara alta que supondría la anulación del veto irrevocable del Senado al techo de gasto. "Sería terrible que el aniversario de laConstitución coincidiera con un tijeretazo sin precedentes alpoder legislativo", ha manifestado en una conferencia en el Colegio Notarial de València.

Así lo ha afirmado después de que la Mesa del Congreso que preside la 'popular' Ana Pastor haya aprobado este lunes, con los votos del PP y Ciudadanos, excluir la enmienda del PSOE para anular el veto irrevocable del Senado al techo de gasto a través de una ley de medidas contra la violencia machista.

Para García Escudero, "sería tristemente paradójico que algo así sucediera precisamente ahora, cuando conmemoramos los cuarenta añosde nuestra Constitución". De hecho, ha advertido que "si este Gobierno cambiase la ley en una cuestión tan esencial como la del objetivo de estabilidad presupuestaria sin otra razón que la de sortear su minoría parlamentaria, quedaría lastrado el equilibrio de poderes".

Desde la "gran preocupación" como presidente de la cámara alta, ha defendido que el control parlamentario de las haciendaspúblicas, "empezando por la aprobación de sus presupuestos", esuno de los indicadores de calidad democrática. En consecuencia, "cualquier posible merma conllevaría una preocupante merma en la calidad de nuestra democracia parlamentaria".

Ha recordado así que el Senado, "dentro de los límites acotados por su diseño, desarrolla las funciones características de unaasamblea parlamentaria democrática y "por supuesto, tiene encomendada una función presupuestaria". "Esta misión, que parece no gustarle nada al Gobierno, es absolutamente nuclear en una democraciaparlamentaria", ha aseverado.

"Del Senado se dicen muchas cosas, alguna incluso hastaelogiosa. Las dos más habituales son hablar de sunecesaria reforma y otra, relacionada con la anterior, pero entono más áspero, la pregunta "¿Para qué sirve el Senado?", ha manifestado.

Ahora bien, ha subrayado que "el cuestionamiento de la cámara alta se ha reducido sustancialmente desde que hace casi un año se activó el artículo 155 de la Constitución" para la suspensión de la autonomía de Cataluña. Pero su juicio, "es evidente que el Senado es una cámara concebida para hacer muchas más cosas que la aplicación de ese procedimiento extraordinario".

REFORMA DEL SENADO

Sobre un posible proyecto de reforma del Senado, García Escudero ha defendido que debería pivotar sobre la función relacionada con su carácter de cámara de representación territorial. Ha recalcado al respecto que "el problema no está en la asimetría" Congreso-Senado con la que se diseñó el sistema, sino en que "en ese catálogo de funciones atribuidas al Senado, son muy pocas o de escaso calado las que guardan relación con la representación territorial".

"La Constitución califica al Senado como cámara de representación territorial, pero no la cualifica para poder serlo", ha ilustrado, y ha repasado el "escaso" catalogo de competencias relacionadas al margen del 155: el artículo 74.2 sobre autorización de convenios entre CCAA y distribución del fondo de compensación interterritorial y la equiparación con el Congreso en las leyes de armonización del 150.3. "Y en verdad, poco más hay que podamos encontrar", ha lamentado.

Ha remarcado, eso sí, que "en modo alguno" supone una crítica a la labor de los padres de la Constitución, que "poco más pudieron hacer: No podían encajar la pieza del Senado en el puzle territorial por la sencilla razón que ese puzle aún estaba por hacer".

Como consecuencia de esta "irresoluble paradoja", ha apuntado las "inercias" existentes tanto en las funciones del Senado como en la elección de senadores. En su opinión, con el avance del modelo autonómico "se fue poniendo cada vez más en evidencia la necesidad de reformar el Senado" en su papel como segunda cámara, una función que ha descrito como la de "integrar a los territorios en los procesos de voluntad política".

Bajo este prisma, ha ensalzado el "buen hacer" del Senado en los 40 años de democracia: "En todo este tiempo, con mayorías de un signo u otro, siempre ha cumplido cabalmente con todas las funciones que le asigna la Constitución". "Podemos sentirnos frustrados porque no haya llegado a ser lo que creemos que debería, pero no porque haya dejado jamás de hacer lo que le corresponde", ha enfatizado.

Y ha reiterado así que "difícilmente funcionaríamos mejor con una cámara que con dos", si bien ha reconocido que sería "perfectamente posible", puesto que España es "uno de los estados con uno de los mayores niveles de descentralización política del mundo". "¿Necesita España, nuestra España de las autonomías, un Senado territorial? Rotundamente sí?".

CATALUÑA

García Escudero ha aludido en el tramo final de su discurso al "clima de tensión política" reciente en España, que cree que ha supuesto "un obstáculo insalvable" para acordar la reforma del Senado.

En cualquier caso, ha subrayado que "si todos los actores políticos hubieran deseado, sin reservas, poner los medios para superar los conflictos, lo lógico es que ya nos hubiéramos puesto de acuerdo".

Pero ha sostenido que "el problema que bloquea la reforma del Senado es el gran problema de España: la contumaz deslealtad de los partidos independentistas con el modelo territorial acordado en el gran pacto de 1978", que otorgó a Cataluña y País Vasco "unas cuotas de autogobierno sin parangón en cualquier sistema federal".

Como ejemplo, ha recordado que en los intentos de introducir reformas "el primer tema que siempre han puesto sobre la mesa es el reconocimiento de los llamados 'hechos diferenciales'; aquello del "¿qué hay de lo mío?". Por tanto, "lamentablemente, el contexto de permanente desafío al orden constitucional por parte de los partidos secesionistas es la causa de que alcanzar el acuerdo imprescindible para la reforma del Senado sea poco menos que una quimera".

Si bien ha remarcado que no es "tan iluso como para pensar que el Senado tiene tanto poder" como para despertar entre los independentistas "ese espíritu de lealtad constitucional", se ha mostrado convencido de que podría ayudar a la estabilidad y "normalidad política".

Tras "cuarenta años de convivencia en paz y en libertad", el presidente del Senado ha reivindicado que la "máxima prioridad política debe ser la defensa del pacto territorial". "Y todos los partidos sinceramente constitucionalistas no deberíamos anteponer ningún interés sectario a esa unidad", ha remachado.

Consulta aquí más noticias de Valencia.