El iPhone Xs y Xs Max, los últimos dispositivos de Apple con un coste superior a 1000 dólares, ya han llegado a las calles, arropados por la aseveración de que cuentan con las pantallas más grandes y duraderas de todos los iPhones. Y de que incluso resisten a la cerveza.

Para poner a prueba esas afirmaciones, la empresa SquareTrade ha realizado un test de resistencia con estos nuevos smartphones. El marcador de fragilidad
indica que los iPhones Xs son más robustos que los iPhones X, y el iPhone Xs Max lo es todavía más; pero, eso sí, su diseño totalmente en vidrio es susceptible a sufrir roturas aún más costosas. No obstante, los clientes pueden olvidarse de la resaca, ya que la afirmación de Apple sobre la resistencia a la cerveza y al agua es cierta.

En la prueba, una gran variedad de robots deja caer, desliza, voltea y sumerge dispositivos con el objetivo de averiguar cómo soportan las actividades del día a día. En esta ocasión, la prueba de inmersión apuntó algo sorprendente al demostrar la hipótesis de resistencia a la cerveza que Apple menciona entre sus principales logros. Se sumergieron ambos iPhones en un tubo lleno con 138 latas de cerveza y ambos tuvieron un desempeño similar en la prueba.

El test incluye las siguiente comprobaciones:

Prueba de caída frontal: Como el iPhone X el año pasado, el diseño totalmente en vidrio de los iPhone Xs se rompió en la primera caída. El iPhone Xs Max se resquebrajó en la primera caída, pero se podía seguir usando.

Prueba de caídas trasera y lateral: La estructura de acero inoxidable de calidad quirúrgica de Apple contribuyó a mitigar los daños en el iPhone Xs y Xs Max en la caída lateral. No obstante, la prueba de caída trasera fue otra historia para ambos modelos: no solo se rompieron en la primera caída, sino que el vidrio de soporte del iPhone Xs se separó de la estructura.

Prueba de inmersión: Los nuevos iPhone incluyen una impermeabilidad IP68 mejorada, lo que significa que se pueden sumergir hasta a 1,5 metros de agua durante 30 minutos. Tras haberlos sumergido en 138 latas de cerveza Pabst Blue Ribbon durante 30 minutos, ambos funcionaban con normalidad.

Posibilidad de reparación: El técnico jefe de SquareTrade observó una mayor solidez adhesiva tanto en el iPhone Xs como en el Xs Max, lo que explica su mayor resistencia al agua. El iPhone Xs también incluye una única batería, a diferencia del iPhone X y del iPhone Xs Max. Sin embargo, en última instancia, los consumidores observarán una reducción significativa en los costes de reparación en sus nuevos iPhones.

"El iPhone Xs Max nos ha impresionado muchísimo, es notablemente más robusto que su predecesor ya descatalogado, el iPhone X. No obstante, como sucedió con el iPhone X, nuestras pruebas indican que el diseño totalmente en vidrio del iPhone Xs y del iPhone Xs Max los hacen vulnerables a las roturas, especialmente por caídas, principal causa de los daños", afirmó Jason Siciliano, vicepresidente global y director creativo de SquareTrade.

"En los nuevos iPhones, se espera que el coste de cambiar una pantalla frontal sea de unos 399 dólares y de 599 dólares para reparar las roturas de la parte trasera. Teniendo en cuenta que el precio de la versión más cara del primer iPhone era de 599 dólares, hay que tener muy en cuenta los gastos de reparación a la hora de comprar un nuevo iPhone. Son una preciosidad, así que agárralos fuerte".