Un tribunal indio ordenó este sábado la detención preventiva del obispo católico Franco Mullackal, investigado por la presunta violación de una monja, dos días después de que el Vaticano le suspendiese temporalmente.

Un tribunal de la ciudad de Kottayam, en el estado sureño de Kerala, dictó tres días de prisión preventiva a petición de la Policía contra Mullackal, al tiempo que denegó su solicitud de libertad condicional, aseguró uno de los abogados del obispo, Mandeep Singh Sachdev.

"(Mullackal) ya ha sido interrogado cuatro veces, cada una durante ocho o nueve horas al día, así que la petición policial de detención preventiva no debería plantearse", lamentó Sachdev.

El prelado, que fue acusado el pasado 27 de junio una monja presentó una denuncia acusándolo de haberla violado en repetidas ocasiones entre 2014 y 2016 en ese estado del sur indio, fue detenido este viernes por la noche después de ser interrogado durante tres días consecutivos por un equipo especial de la Policía de Kerala.

Uno de los investigadores del caso, el superintendente de Policía de Kottayam Hari Shankar, declaró que las autoridades consideran que tienen "motivos razonables" para pedir la prisión preventiva del obispo.

"Hemos pedido la prisión preventiva porque queremos continuar la investigación sin que Franco Mullackal pueda ejercer ninguna influencia", indicó Shankar, al considerar que el obispo tiene "bastante" poder político.

El superintendente de Policía también explicó que la investigación todavía continuará durante unos tres meses.

Mullackal ya fue interrogado por ese mismo equipo policial el pasado 14 de agosto, y un día antes otro de los investigadores, el superintendente adjunto K. Subhash, comunicó al Tribunal Supremo de Kerala que la encuesta policial reveló que el obispo acusado "violó repetidamente" a la monja de 44 años "abusando de su posición de poder".

El Vaticano suspendió de forma temporal al obispo católico, a petición del propio Mullackal, el pasado jueves.

El caso ha provocado manifestaciones de activistas locales y grupos reformistas, así como una protesta de varios curas y monjas en la ciudad keralí de Kochi para pedir la detención del obispo.