Con un café  y una sonrisa de satisfacción, Malú nos recibe en un hotel madrileño. Parece que el título de su nuevo trabajo no es solo una palabra para nombrar, sino un estado: Oxígeno (Sony). Once canciones para contarle al mundo: "Yo también tengo miedo y soy insegura".

¿Todos los demasiados de la canción Invisible son suyos?
Todos los demasiados de Oxígeno son un poco míos.

Si le dieran un poder...
Sería desaparecer. Tenemos tendencia a irnos a la parte fácil de: "te conoce la gente, tienes una vida más fácil, te hacen fotos...". No, este desaparecer se refiere a es cuando te enfrentas a algo que te da mucho miedo. Te pueden las ganas y la fuerza pero no por eso te da menos miedo. Creo que tener ese poder sería fascinante cuando tienes mucho miedo.

¿Lo que más miedo le da?
He pasado por dos fases muy fuertes del miedo. Una, el miedo a estar equivocándome en la decisión de cómo quería llevar este proyecto y marear en cierto modo a Sony. No suelo ser la gran amiga de las discográficas y tengo una gran tendencia a siempre tener una pequeña crítica para ellos, pero esta vez se han portado de una forma increíble conmigo, me han dado libertad absoluta para trabajar. Pero también es verdad que me he portado demasiado bien muchos años.

¿Contenta con el resultado?
No sé si contenta o no, si el resultado es bueno o no, pero hay algo seguro: lo que hay en el disco es verdad. También es seguro el miedo a: "¿la estaré liando?" Y el otro fantasma terriblemente recurrente que tengo es si estaré a la altura de mi gente.

¿Renuncia a usted misma para lograrlo?
Sí, tengo mucha tendencia a renunciar a mí misma si hace falta para darlo todo en el escenario.

¿Esta vez las letras son usted más que nunca?
Sí, es un disco totalmente autobiográfico, me he querido abrir en canal.

¿Una terapia de choque?
Sí, lo necesitaba, tenía que parar para ir hacia otro sitio de donde estaba yendo la marea. Me da igual hacerme daño nadando, quiero ir allí. Cuando tomas decisiones tan fuertes tienes miedo.

¿Cómo hace frente?
Estoy consiguiendo ahora poder volar, disfrutar de cada paso y cada cosa que hago. Empiezo a poder pensar en mí. Porque soy demasiado autoexigente y hay un momento en que te olvidas de ti y centras toda tu vida en tu carrera.

Que todo sea perfecto cueste lo que cueste...
Exacto. Y ahora por primera vez estoy descubriendo el gris. Estoy aprendiendo a sentirme libre dentro de mí misma, porque soy yo la principal censora, y estoy aprendiendo y está siendo muy bonito.

¿Oxígeno?
Es oxígeno totalmente, por eso el título. Este disco me ha dado ese oxígeno que necesitaba.

¿Mucho pudor ante lo autobiográfico del disco?
He sentido mucho pudor, pero cuando acabé el disco me sentí muy liberada. En este mundo de ahora tan irreal... Pienso mucho en cómo tienen que sufrir estos niños que han de estar perfectos. Y quería mostrarles una parte real.

¿Cuál?
Que tras esta apariencia de fuerza, que sí lo soy, porque agarro mis manos donde haga falta y saco la fuerza de donde sea, también hay una persona vulnerable, pequeña, insegura. También necesito que me abracen, y necesitaba contarlo.

¿Cuántos arañazos le han dado? y ¿cuántos cristales rotos ha pisado?
Arañazos, si fuera en sentido literal, tendría el cuerpo repleto; y cristales, probablemente ya tendría los pies amputados. Son muchos años, 20 de carrera y 36 de vida. Más tiempo trabajando. Y he tenido que vivir y sentir el dolor de una manera tan diferente que hoy te lo puedo decir: mi vida no ha sido un drama pero hay un ser humano que se baja del tacón, se desmaquilla, se hace un moño y se queda sola en una habitación de hotel.

Y llora...
Y lloro a veces y a veces me siento sola y tengo que llamar para que alguien venga a abrazarme porque lo necesito. Y quería contarlo.

Su mayor contradicción?
¿Una? Soy pura contradicción. ¿Cómo puedo hacerme tan pequeña de pensar que igual no se acuerdan de mí cuando vuelvo? O ya está y ya pasó... Y al tiempo hacer lo que quieres con seguridad absoluta de lo quiero y quiero eso.

Siempre pudo el quiero...
¿Pero y el miedo? Como todo va tan rápido, ¿y si ya no gusto?

Y a hacerse mayor ¿tiene miedo?
Me considero vieja de alma y joven de edad, pero por la vida que he tenido. Me ha enriquecido mucho como mujer. No me da miedo, hacerme mayor me aporta seguridad, templanza. Supongo que llegará un momento que me dará miedo hacerme mayor pero por lo que me habré perdido por pesada y autoexigente. Y para estar bien solo para mi carrera, igual en un futuro me diga; tonta, eres tonta, todo lo que te has perdido.

¿El mayor peaje personal?
Creo que he pagado un peaje constante. Yo conmigo misma. He sido mi peor enemiga. Y el mayor peaje: el ser humano que hay dentro de mí.

En una de sus canciones llama al amor enemigo "infierno portátil", ¿muchos?
Yo creo que todos hemos vivido ese amor que de repente es un infierno portátil en el que tú eres ya pasado para la otra persona y sin embargo para ti es presente. Pasa sobre todo en los primeros amores.

Es que luego uno se vuelve descreído...
Sí, el príncipe se destiñe un poco... Son amores que vivimos con una intensidad que con el tiempo se viven de una manera más real.