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Una mujer porta un ordenador portátil con un signo de "me gusta" de Facebook. ARCHIVO

Apenas una cuarta parte de las startups en España están lideradas por mujeres. En concreto, un 22% de las empresas emergentes españolas van de la mano de una mujer, lo que supone cuatro puntos más que el año anterior (18%). El aumento está en línea con las compañías europeas (23% de fundadoras) y latinoamericanas (24%).

Son datos del ‘Mapa del Emprendimiento’ que elabora Spain Startup-South Summit a partir de una muestra de 1.252 compañías (el 48% españolas) de las 3.200 que se presentan al concurso para participar de este encuentro de emprendedores, inversores y grandes compañías, que tendrá lugar en Madrid del 3 al 5 de octubre.

Durante la presentación del estudio en el Ayuntamiento de Madrid, la fundadora de este foro de emprendedores, María Benjumea, ha valorado que, aunque las startups lideradas por mujeres siguen teniendo una proporción “muy pequeña” es “la primera vez que las mujeres avanzamos” en este indicador. En el acto también se han comentado las novedades de esta edición del South Summit.

No obstante, el perfil del emprendedor español sigue siendo el de un hombre de unos 35 años con formación universitaria en más de un 90% de los casos, y que es emprendedor recurrente, ya que en el 46 % de los casos ha puesto en marcha más de una compañía. La mayoría de los emprendedores españoles eran antes empleados por cuenta ajena (55%), pero prácticamente un tercio viene de emprender, lo cual ha llevado a los responsables de este estudio a investigar a lo que denominan “emprendedor en serie”.

“La figura del emprendedor en serie es muy interesante y necesaria, porque es alguien que sabe identificar una necesidad, luego ya pasará el testigo a quien sepa desarrollar”, ha explicado Benjumea. Según el estudio, la tendencia al fracaso de una startup disminuye con el número de proyectos lanzados por un mismo fundador (baja al 15% con tres fundaciones y al 2% con cinco o más proyectos lanzados).

Aumenta la supervivencia de las ‘startups’

El 61% de los emprendedores españoles asegura que siempre quiso emprender, mientras que otros mencionan que se unieron a un proyecto que les parecía atractivo (23%) y un 16% quería cambiar su vida profesional, mientras que el desempleo como razón desaparece (0%). El 66% de las startups sobreviven a su primer año, y la duración media de los proyectos estudiados en esta edición ya alcanza los 2,3 años, frente a los 1,87 de la muestra de 2017.

Más de un 25% de los emprendedores españoles encuestados superaron en 2017 los 50.000 euros de facturación anual, umbral al que espera llegar este año más de la mitad de los participantes en el estudio; y un 17% de las startups españolas cuenta con un beneficio bruto de exportación (ebitda) positivo, frente al 14% del año anterior.

Las startups españolas encuestadas tienen de media unos siete empleados, lo que supone uno más respecto al estudio del año anterior. El 83% está buscando nuevos miembros, por delante de las europeas (75%) y las latinoamericanas (74%), preferentemente profesionales de marketing, software y ventas.

El 60% de las startups españolas tiene los fondos propios como primera fuente de financiación, lo que para Benjumea muestra “la convicción del emprendedor en su negocio”, mientras que los fondos privados solo lo son para el 11%. Los emprendedores españoles no solo buscan inversión (72%), también acuerdos estratégicos (80%).

“Si estamos convencidos de que este es un ecosistema fuerte, tenemos que hacer de esto un proyecto país”, ha finalizado María Benjumea, que ha recordado que en 2017 la inversión en startups en España creció un 45% hasta los 780 millones de euros, una media de 3,6 millones por compañía, con un 75% de inversión internacional.