Si te vas sin que te eche la audiencia tendrás que pagar. Éste es básicamente el fondo de la ya famosa penalización o multa por abandono en los realities, que está ahora en el candelero por su aplicación por parte de Telecinco y la productora Zeppelin a Oriana Marzoli, que abandonó tras dos días y voluntariamente Gran Hermano VIP.

El caso de Marzoli es sangrante, pues ya había hecho lo mismo, abandonar a los pocos días, otros dos realities en Telecinco. De hecho, entre los tres realities en los que ha participado en España solo ha sumado siete días de concurso.

A Supervivientes fue dos veces, como concursante y como invitada y en ambos casos se fue a las pocas horas. ¿Las coincidencias con GH VIP 6? Las incomodidades.

En cualquier caso, la concursante trató de que negociar en pleno directo que le quitaran la penalización a cambio de aguantar unos días, pero el programa no cedió. Ya en directo, Jorge Javier Vázquez le confirmaba que "la penalización se te va a cobrar".

Pero, ¿cómo funciona esta cláusula?

Las productoras y cadenas invierten mucho dinero en sus concursantes y en el reality más duro de la televisión, Supervivientes, comenzó hace años a hacerse común que los concursantes abandonaran. Pero eso suponía que el dinero invertido, viaje, alojamiento, trámites burocráticos... se iba a la basura. Por eso se estableció esa cláusula, para evitar abandonos a la primera de cambio.

"Si te aplican la cláusula tal cual está en el contrato supondría la ruina absoluta", explican fuentes del sector conocedoras del asunto. Esta cláusula, que también se aplica a programas del tipo docushow, imputa al concursante en caso de abandono los gastos derivados del rodaje, al menos de la parte que protagonizaba. Eso implica los sueldos de los trabajadores, alquileres de equipos, horas de plató, transporte, tasas... un auténtico dineral difícilmente asumible por un particular. De forma muy gráfica lo describen así las citadas fuentes: "Te pueden crujir".

Sin embargo, según explican las citadas fuentes, "se les explica perfectamente esta cláusula y ha habido casos de gente que no la ha firmado y no ha seguido adelante, y quien la firma lo hace libremente y sabiendo lo que implica".

"Los productores se cuidan mucho en hacerlo así, porque que un concursante renuncie es una gran complicación, porque puede desnivelar un concurso, el relato de un programa o suponer ediciones posteriores si el concursante decide que no quiera que se emita algo que grabó", explican fuentes del sector audiovisual.

No obstante, rara vez se aplica la cláusula tal cual. Ahora mismo Oriana Marzoli y la productora, como ha ocurrido en otros casos, estarán probablemente inmersos en una intensa negociación. Si la concursante accede a acudir a otros programas de la cadena o cierra alguna exclusiva podría no aplicarse la penalización o verse minimizada.

Por otro lado existe un aspecto legal sobre esta cláusula que podría hacerla de dudosa aplicación, en función de cómo se considerase la relación laboral del concursante con el programa. La escritora Lucía Etxebarría estuvo en Campamento de verano, de Telecinco, programa que abandonó ante lo que para ella fue el "acoso" de sus compañeros.

La escritora salía el pasado abril al paso de la posible penalización que tendrían que pagar María Lapiedra y Adrián Rodríguez por abandonar la última edición de Supervivientes y revelaba lo siguiente: "Yo estuve en un reality y abandoné. Tenía en el contrato la misma cláusula y no pagué nada porque dicha cláusula es ilegal. Este chico no tiene que pagar nada, tampoco María Lapiedra. Nadie te puede penalizar por abandonar un trabajo", argumentaba.