Accidente de un tren Alvia en Angrois (Santiago) el 24 de julio de 2013
Accidente del tren Alvia en Angrois (Santiago) el 24 de julio de 2013. ARCHIVO

El técnico de Renfe Operadora José Enrique Valdivielso considera que existió responsabilidad política en el accidente del tren Alvia, se trasladó un mensaje "falaz e inexacto" de que había llegado la alta velocidad a Galicia cuando no era así y que fue todo una "chapuza" en la que primó su inauguración a la seguridad.

"Había que inaugurar la línea antes de que hubiese un cambio de Gobierno", ha afirmado el técnico de Renfe, que pide conocer la verdad política, y señala al Ministerio de Fomento como responsable de las decisiones políticas tomadas.

"A los gallegos se nos quiso vender algo que no era cierto como era la llegada de la alta velocidad a Galicia. Estaba adulterado y pretendían dar gato por liebre, era mentira y comportaba unos riesgos que, desgraciadamente, la fatalidad y otros hechos hicieron que se produjera el accidente", ha agregado.

"Primaron razones comerciales frente a razones de seguridad" (...) "me parece una chapuza, tanto la infraestructura como el tren estaban hechos de retales", ha afirmado durante su intervención en la Comisión de Investigación sobre el accidente de tren ocurrido el 24 de julio de 2013, en el que fallecieron 80 personas y dejó 144 heridos, cuando el Alvia que viajaba de Madrid a Ferrol descarriló en la curva A Grandeira de Angrois, a unos 3 kilómetros de la estación de Santiago de Compostela.

La Comisión no era independiente

"Las líneas ferroviarias son seguras, pero no lo son cuando se improvisa sobre ellas", ha señalado, al tiempo que ha añadido que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) no era independiente, ya que estaba integrada por antiguos directivos y profesionales en activo o extrabajadores de Renfe y gente con grandes responsabilidades.

En este sentido, ha añadido que la Agencia Europea de Seguridad Ferroviaria (ERA) ya advirtió al Ministerio de Fomento de que la comisión no era independiente, y apunta a que el informe de la CIAF sobre el accidente no entró en las causas finales que lo originaron. Por ello, ha insistido en que los miembros de la comisión deben estar alejados de los centros de interés y de poder.

Además, ha insistido en que está convencido de que primó el proceso electoral y de que el jefe de maquinistas en el área Noroeste advirtió de la peligrosidad de la curva. Asimismo, ha señalado que el proyecto original de la línea fue alterado, en especial por no extender hasta Santiago de Compostela los elementos de seguridad que necesitaba una de alta velocidad.

Durante su intervención, ha agregado que no existía un sistema seguro para evitar que el tren rebasase la velocidad, que el sistema Asfa sólo detendría el tren si superaba los 200 km/h y que no había un sistema ERTMS ni una señal vertical que recordara la peligrosidad de la curva. A este respecto ha insistido en que en cualquier accidente nunca existe una única causa y en el 99 % de los casos son pluricausales.

"Existe responsabilidad política añadida por el mensaje falaz e inexacto de trasladar que había llegado la alta velocidad a Galicia, cuando no era alta velocidad", ha insistido el técnico de Renfe, que apunta a que a un "despropósito de raíz política" les siguen otros, como que la operadora no advirtiera al maquinista. Además, ha indicado que las modificaciones nunca pueden hacerse por razones de tiempo sino por seguridad, y que era "inadmisible" la curvatura de radio para esta línea.