Policía Nacional y Guardia Civil requisan urnas del referéndum del 1-O.
Policía Nacional y Guardia Civil requisan urnas del referéndum del 1-O. Europa Press - Archivo

El Juzgado de Instrucción 7 de Barcelona investiga a otros 13 policías nacionales por las cargas policiales en la escuela Ramon Llull el 1-O, ha informado este miércoles el teniente de alcalde de Derechos de Ciudadanía, Jaume Asens, en una atención a los medios.

Según ha publicado 'Voz Pópuli', el juez también cita a Roger Español, el hombre que perdió un ojo por una pelota de goma durante la actuación policial en ese centro educativo, como afectado e investigado porque presuntamente lanzó una valla metálica a un agente y acometió contra policías.

Asens ha explicado que con estas imputaciones ya son 22 los agentes investigados por la "violencia policial del 1 de octubre" y espera que la investigación aclare los hechos y Español pierda la condición de investigado.

Ha pedido al Gobierno presidido por Pedro Sánchez que "colabore con la administración de justicia y que dé las órdenes oportunas para que se faciliten los datos identificativos" de otros agentes que aparecen en imágenes de cargas, ya que ha insistido en que los investigados tendrían que ser más de 100.

En este sentido, ha criticado que "la pasividad del Gobierno de Pedro Sánchez sigue siendo la misma que la del PP en esta materia" y también ha solicitado la cooperación de la Fiscalía.

Ha indicado que la conducta del ministerio público en este caso "contrasta con la dureza y contundencia con la que actúa" en otras causas.

"Violencia masiva"

El teniente de alcalde ha declarado que las nuevas imputaciones de agentes demuestran que el 1-O no hubo una "violencia aislada individual de un grupo de agentes, sino que tiene que ver con una violencia masiva, seguramente planificada".

Ha añadido que la escuela fue construida en los años 30, tiene un valor arquitectónico y cultural importante, y que también está personada en la causa reclamando una "cuantiosa" indemnización de más de 44.000 euros por daños ese día.

Ha resaltado que si la causa avanza es gracias a las acusaciones populares ejercidas por el Ayuntamiento y entidades de derechos humanos.

Absuelto un policía que cargó el 1-O en Lleida

Un juez de Lleida ha absuelto a un policía nacional que estaba acusado de un delito leve de lesiones por haber golpeado con su defensa a una mujer concentrada en una escuela el 1-O, al entender que actuó sin "extralimitarse" para crear un "espacio de seguridad" tras ser atacado.

En su sentencia, el titular del juzgado de instrucción número 1 de Lleida absuelve al agente, que había sido denunciado por una manifestante que se concentró en la Escola d'Adults Joan Carles I de Lleida por haberla golpeado en el maxilar con la defensa, en una intervención para impedir el referéndum del 1-O, suspendido por el Tribunal Constitucional (TC).

El juez admite en su sentencia que el agente, que formaba parte de un cordón policial desplegado para impedir la votación en la citada escuela, recibió un golpe en la cabeza con una mochila que alguien le había lanzado, tras lo que utilizó su defensa policial reglamentaria para crear un "espacio de seguridad a su alrededor", moviéndola varias veces.

En esa maniobra, añade la sentencia, el agente, defendido por el despacho del abogado Xavier Aranda, golpeó en el maxilar a la manifestante, a la que provocó un hematoma y una inflamación, porque la mujer se encontraba agachada, sin que su "intencionalidad" fuera darle en la cabeza.

En opinión del juez, en el caso del policía debe aplicarse la eximente de "cumplimiento del deber", puesto que estaba "desempeñando las funciones propias de su cargo", en concreto cumpliendo con la orden del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) de impedir el referéndum independentista.

El magistrado tiene también en cuenta "la situación circunstancial en que se produjeron los hechos, no tratándose de una situación pacífica, sino enmarcada en un momento de tensión social, donde una multitud de ciudadanos tenía intención de evitar la actuación policial y su entrada en el referido colegio, debiendo hacer uso los agentes de la fuerza mínima indispensable para despejar la entrada al edificio".

Para el juez, en los hechos no se aprecia "un uso extralimitado de la fuerza" por parte del policía, cuyo único propósito era "crear un espacio de seguridad para evitar cualquier otra agresión que pudiere sufrir", lo que, añade el magistrado, le llevó incluso a golpear accidentalmente a un compañero suyo que "acudió a socorrerle y le apartó del lugar".

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