Prácticamente el 70% de los jóvenes en España entiende que los riesgos de acoso a través de Internet y las redes sociales (acoso de adultos a menores o entre compañeros) son "mucho más frecuentes de lo que se dice". Esta afirmación revela que la juventud tiene muy presentes los peligros asociados al uso de las nuevas tecnologías, según el último estudio del Centro Reina Sofía y la FAD, en colaboración con la Fundación Mapfre.

Más allá de las percepciones, el estudio —en el que han participado 1.401 jóvenes de 14 a 24 años— descubre que uno de cada tres los jóvenes (34%) ha sufrido maltrato por Internet o redes sociales (bromas que no gustan, actos de exclusión, insultos o amenazas). Pero es que además casi uno de cada diez (9,2%) reconoce haber ejercido este tipo de maltrato.

Los autores del estudio creen que no es ajustado a la realidad ofrecer una visión apocalíptica de las redes sociales y para ello precisan que el estudio se ha centrado en los aspectos más controvertidos y peligrosos del uso de las nuevas tecnologías, sin olvidar que la mayoría las emplea principalmente para tareas como buscar información o música, compartir imágenes y vídeos o aumentar la sociabilidad.

El perfil de usuario joven de redes sociales que dibuja este estudio es el de una mayoría de jóvenes "cautos" (60%) que encuentran aspectos negativos a las redes respecto del mundo real, como mayor aislamiento y pérdida de tiempo. Le siguen los "usuarios experimentados" (23%), que se muestran despreocupados por los riesgos inherentes, un patrón al que responden los más jóvenes de la muestra. Y, en tercer lugar, estarían los "entusiastas" (17%), que son los que destacan las ventajas y compensaciones del uso de redes sociales e Internet.

Entre los aspectos más llamativos de esta investigación cabe resaltar que la mayoría de los jóvenes está muy de acuerdo con que "en las redes te engañan muchas veces" o con que "al usar las redes sociales resulta inevitable que personas desconocidas sepan cosas de ti". Cunde la sensación, además, entre los jóvenes de que su uso supone una tensión constante en la gestión del tiempo.

En este sentido, el 55,4% de los jóvenes admite que mira el móvil constantemente. Uno de cada tres incluso por la calle, casi el 30% en clase o trabajando, y uno de cada cinco aunque estén hablando y pasando el rato con gente. Cerca de la mitad de los jóvenes señalan que el tiempo empleado en redes sociales disminuye su dedicación diaria a estudiar, a leer y a dormir.

Entre los riesgos asociados a las redes, el 66% de los jóvenes considera que el envío de imágenes comprometidas (privadas y de contenido sexual) sin consentimiento y el 'ciberbulling' son bastante o muy frecuentes.

La percepción de ese riesgo en particular ha aumentado desde el año 2015, fecha del anterior estudio de similares características. Las mujeres son las que perciben este riesgo en mayor medida. Otros miedos que manifiestan son que haya demasiada información sobre ellos en Internet, que los datos les perjudiquen en el futuro o la suplantación de su identidad.

Las páginas web que visitan también entrañan ciertos peligros. Un 38% de los consultados señala haber visto, en el último año, páginas donde la gente ataca a determinados colectivos, un tercio afirma haber visto páginas donde la gente habla o comparte experiencias sobre el consumo de drogas, un 28,6% webs donde la gente habla de cómo estar extremadamente delgado, un 23% donde se habla sobre maneras de hacer daño a otras personas y un 21% de páginas con información sobre las distintas maneras de autolesionarse. Prácticamente la cuarta parte de los jóvenes de 14 a 24 años encontraron "imágenes o contenidos explícitamente violentos" que les hicieron sentirse mal.

Unos porcentajes "nada desdeñables", dicen los autores del estudio, "por cuanto relatan contenidos duros y peligrosos".

Más de la mitad de los jóvenes españoles reconoce que "alguna vez" se ha sentido saturado por el uso de redes sociales e Internet, hasta el punto de necesitar "desconectarse". Estas sensaciones casan con el nivel de dependencia por el tiempo que se pasa diariamente en estos recursos, que la gran mayoría (64%) ve "excesivo".

El mayor uso de los dispositivos en red no parece, sin embargo, demostrar cambios sustanciales en las relaciones familiares de los jóvenes, según el estudio del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud. Aunque son más los jóvenes que opinan que la tecnología ha hecho que la comunicación entre padres e hijos disminuya (22,5%) que los que consideran que la incrementa (18%). La mayoría dice que ha permanecido igual (57,8%).

Los expertos recomiendan seguir "formando y educando en las nuevas claves de comunicación", seguir vigilando y controlando los posibles riesgos, estableciendo límites, brindando ayuda en situaciones de necesidad, evitando marginaciones y reforzando a través del apoyo y la presencia.