Dylan Farrow reitera que Woody Allen abusó de ella: "Me ponía boca abajo y me susurraba que era una chica buena"

  • Los hijos de Mia Farrow cargan contra una revista que publicó solo la versión de Soon-Yi Previn, hija adoptiva de la actriz y esposa de Woody Allen.
  • En el artículo, Previn dice que las acusaciones de abuso fueron una represalia de Farrow por su aventura con Allen.
El directo de cine Woody Allen, su mujer Soon Yi y sus hijas Bechet y Manzie durante un viaje a Barcelona en 2010.
El directo de cine Woody Allen, su mujer Soon Yi y sus hijas Bechet y Manzie durante un viaje a Barcelona en 2010.
GTRES

Dylan y Ronan Farrow han arremetido contra el artículo que publica New York Magazine en el que su hermana Soon-Yi Previn, y mujer de Woody Allen, habla sobre su niñez y critica a Mia Farrow, ex mujer del cineasta.

Previn asegura que Mia Farrow era cruel como madre y que las acusaciones de abuso sexual que Dylan ha vertido sobre Allen son una venganza por la aventura de Previn con Allen.

Farrow descubrió el romance entre Allen y su hijastra en enero de 1992 cuando encontró en casa fotos de la joven desnuda. "Se llevó a mi hija, voy a llevarme la suya", según relata Letty Aronson, hermana de Allen.

En aquel momento, el matrimonio Farrow-Allen compartía la custodia de Dylan, Ronan y Moses. No obstante, Farrow también tenía tres hijos biológicos de un matrimonio anterior más otros dos, incluida Soon-Yi, que adoptó estando ya con Woody Allen.

"Gracias a mi madre, crecí en un hogar maravilloso lleno de amor", dijo Dylan en un comunicado en el que mandó un claro mensaje a su herman Previn: "Nadie me está presentando como a una víctima. Soy una mujer adulta, haciendo una acusación respaldada por pruebas y no voy a cambiar nada".

Por su parte, Ronan Farrow, único hijo biólogico de Allen y Farrow, dijo sentirse "molesto" porque la revista New York participe en esto con un artículo "escrito por un admiradora  y amiga de Woody Allen de hace mucho tiempo".

Ronan, que es periodista, se refirió a la ética profesional, alegando que "le sorprendía" la falta de cuidado con la verdad ante la negativa de "incluir testimonios que contradigan" la versión de Allen. "La idea de dejar que la amiga de un presunto depredador escriba un artículo unilateral que ataca la credibilidad de su víctima es desagradable", aseguró Dylan en su escrito en el New York magazine.

De los 11 hijos del matrimonio, otros siete también emitieron un comunicado. "Amamos y apoyamos a nuestra madre, que siempre ha sido cariñosa y generosa con nosotros. Ninguno hemos sido testigos de otra cosa que no sea un trato compasivo en nuestro hogar, razón por la cual los tribunales otorgaron a nuestra madre la custodia total", aseguran.

El único que apoya la versión de Previn y Allen es Moses Farrow, adoptado por la actriz en 1989 cuando el niño tenía 2 años. Convertido en terapeuta, Moses describió el estilo de crianza de Farrow como duro alegando que "quebraba tu espíritu para asegurarse de que harías lo que ella quisiera". 

"Me susurraba que aquel era nuestro secreto"

El presunto abuso sexual de Dylan tuvo lugar el 4 de agosto de 1992 cuando la niña tenía 7 años. Un juez consideró que era "improbable que Allen pudiera ser procesado con éxito por abuso sexual", pero retiró al cineasta la custodia de los niños, así como el derecho a visitar a Dylan.

El departamento de asuntos sociales de Nueva York realizó una segunda investigación del caso y concluyó que no había pruebas creíbles de que Dylan hubiese sufrido abusos sexuales o malos tratos.

No obstante, Dylan volvió a la carga en 2014 con una carta que se publicó en el New York Times. "Me dijo que me tumbara boca abajo y que jugara con el tren eléctrico de mi hermano", relataba la joven.

"Entonces, él me agredió sexualmente y mientras lo hacía me susurraba que yo era una chica buena y que aquel era nuestro secreto. Me prometió que me llevaría a París y que sería una estrella en sus película". Aquello escandalizó a muchos, pero no truncó la carrera de Allen hasta el comienzo de la era #MeToo.

Celebridades como Colin Firth, Mira Sorvino, Timothée Chalamet y Michael Caine han dicho que lamentaban haber trabajado con Allen en el pasado. Sin embargo, Javier Bardem ha dicho que sí que trabajaría con él.

En su defensa, Allen afirmó que él era el "chico del cartel" del movimiento #MeToo, mientras se retrataba a sí mismo como una víctima y decía que era injusto que se le metiera en el mismo saco que a Harvey Weinstein.

"Lo que me molesta es que me vinculen con ellos. Personas que han sido acusadas por 20 mujeres, 50, 100 mujeres de abuso y abuso y abuso", comentaba indignado el también músico. "Y a mí, que solo fui acusado por una mujer en un caso de custodia infantil que fue declarado como falso, me mezclan con esta gente".

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