Avisos de multas a motos que aparcan en aceras
Octavillas repartidas en el centro de València por la Policía Local. 20MINUTOS.ES

La Policía Local de València  iniciará "en los próximos días" una campaña de multas contra los motoristas que estacionen sus vehículos de dos ruedas junto a las paradas de autobús de la Empresa Municipal de Transportes (EMT). Así se desprende de los avisos que los propios agentes están dejando en las motos que incurren en este tipo de comportamientos.

En las octavillas, el grupo de Seguridad Vial notifica a los propietarios de las motos que están dificultando "el acceso de peatones a la parada de transporte público", por lo que se les pide que estacionen "en los lugares habilitados para ello". No solo eso, ya que añaden que en los próximos días "se procederá a denunciar las sanciones observadas".

Fuentes municipales indican que el procedimiento es siempre el mismo: primero informar y después multar, y añaden que la petición especial de vigilancia sobre las motos que aparcan en la acera está relacionada con la puesta en marcha del carril bici y la zona peatonal de San Vicente.

Pero, ¿qué dice la ordenanza de circulación? El documento, aprobado en 2010, establece en su artículo 60 que, como norma general, "las motocicletas y ciclomotores de dos ruedas estacionarán en los espacios específicamente reservados al efecto". Estos se han multiplicado en los últimos años en la calzada, y las últimas cifras se situaban por encima de las 2.500 plazas. Sin embargo, el censo de motos de la ciudad era de 78.787 en 2017, según el último Anuario Estadístico del Ayuntamiento de València, por lo que todavía queda lejos de cubrir la demanda existente.

Como excepción, la normativa permite estacionar en la calzada, junto a la acera y ocupando una anchura máxima de 1,30 metros. Cuando tampoco sea posible esta opción, se permite aparcar motos en las aceras, en paralelo al bordillo, cuando las aceras tengan una anchura superior a tres metros e inferior a 6 y siempre a más de 2 metros de un paso de peatones o de una parada de transporte público. Es en este último punto el que permite multar a la Policía las motos que no guardan esta distancia con la parada del bus.

Desde la Federación de Asociaciones de Vecinos de València, su vocal de Movilidad, Tania Cortés, pide "que se cumplan las ordenanzas municipales", ya que en su opinión, "el acceso a la EMT debe estar despejado. Las aceras son para los peatones, especialmente para las personas con movilidad reducida, que no deben encontrarse con motos en su camino ni con ningún tipo de mobiliario urbano" que les impida el paso. "Si hay una zona habilitada expresamente, que estacionen donde deben, y más ahora que tienen plazas especiales", añade.

Cortés se muestra "muy a favor" de que haya campañas informativas previas a la imposición de sanciones, que pueden llegar hasta los 200 euros. Según apunta, "es lo más efectivo", aunque defiende, en cualquier caso, aplicar la normativa y sancionar los comportamientos incívicos.

De la norma a su cumplimiento

Pese a que las ordenanzas fijan al detalle cuáles son las condiciones en las que se puede estacionar en la vía pública y en cuáles está prohibido, la imposición de multas tiene que ver, en ocasiones, con campañas específicas de la Policía Local. En ellas, primero se avisa de la infracción que se pretende perseguir, y después se sanciona. Otras campañas se centran, por ejemplo, en los límites de velocidad o en el consumo de alcohol.

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