El Gobierno de Deby dijo que había expulsado a más de 200 insurgentes armados que irrumpieron en la capital del estado del centro de África a bordo de camiones.

Pero los rebeldes, que acusan al Gobierno de 18 años de Deby de corrupto y dictatorial, dijeron a los residentes de Yamena que abandonasen sus hogares. Afirmaron que su retirada de la ciudad el domingo a la noche fue 'táctica' y que se estaban reagrupando para otro ataque.

'Estamos en las puertas de la ciudad', dijo el portavoz rebelde Abderamane Koullamalah a Radio France International (RFI).

Vehículos del Ejército se movían alrededor de la ciudad, donde podían verse cuerpos tirados en la calle como resultado de dos días de luchas y saqueos generalizados que provocaron grandes daños en el edificio de la radio estatal y el mercado principal.

Autoridades de Camerún estimaron que unas 15.000 personas habían huido a través del río hasta la pequeña ciudad fronteriza de Kousseri.

El ministro de Relaciones Exteriores de Chad, Ahmat Allam-mi, dijo que Yamena estaba bajo el control de las fuerzas del Gobierno. 'La batalla de Yamena terminó', señaló a RFI desde Adís Abeba, donde asistió a una cumbre de la Unión Africana.

Chad dice que los rebeldes, entre los que se encuentran ex aliados de Deby, reciben el apoyo de Sudán. Jartum lo niega y en cambio acusa a los chadianos de respaldar a los rebeldes de su región de Darfur.

El ataque rebelde forzó a Francia a usar sus tropas ubicadas en la ex colonia para evacuar a al menos 700 franceses y otros extranjeros del estado mediterráneo productor de petróleo.

También obligó a la Unión Europea a demorar el despliegue de la fuerza de paz de la Unión Europea (EUFOR) en el este de Chad para proteger a los miles de refugiados que han huido de la violencia en la región sudanesa de Darfur.

/Por Moumine Ngarmbassa/.*.