Viktor Orbán
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán,  durante el pleno en el Parlamento Europeo en Estrasburgo. EFE/ Patrick Seeger

El Parlamento Europeo ha aprobado este miércoles iniciar un proceso sancionador contra Hungría, por no respetar los valores fundamentales de la Unión Europea.

La votación ha finalizado poco después de las 13.00 horas, con 448 votos a favor, 197 en contra y 48 abstenciones. Tras el resultado, la eurodiputada holandesa de los Verdes, Judith Sargentini, autora del informe, ha sido ovacionada con aplausos de la Cámara.

Sargentini ha agradecido en Twitter a sus "colegas que defienden la democracia y la ley por encima de sus intereses de partido".

Primera vez

Es la primera vez que la Eurocámara acepta poner en marcha este proceso, si bien la Comisión Europea ya aprobó en diciembre del año pasado aplicar el artículo 7 a Polonia para actuar contra las reformas judiciales de Varsovia.

La iniciativa requería la mayoría absoluta de la cámara (376 de los 751 miembros del Parlamento) y también dos tercios de todos los votos positivos o negativos emitidos este miércoles (solo 693 de los 751 parlamentarios estuvieron presentes en la votación de hoy), sin tener en cuenta las abstenciones.

La propuesta implica la activación del artículo 7, que dejaría, entre otras sanciones, a Hungría sin derecho a voto en el Consejo de la UE. Sin embargo, para que se lleva a cabo, es necesario el voto unánime de todos los estados miembro, cosa poco probable.

Durante los últimos años, la negativa del Gobierno húngaro a acoger refugiados, las trabas a la libertad de prensa, y la aprobación de las leyes sobre universidades, que pone obstáculos a la Universidad Centroeuropea del magnate George Soros, y sobre el control de las ONG han generado el rechazo de Bruselas.

"No cederemos"

Este martes el primer ministro húngaro, Viktor Orbán intervino ante el pleno del Parlamento Europeo y acusó a los eurodiputados de pretender "acallar" al pueblo húngaro y de querer "dar lecciones de lo que le conviene o no le conviene".

El primer ministro, del partido nacionalista Fidesz, reivindicó "el derecho del pueblo húngaro" a decidir sobre su gestión de la inmigración, en referencia a las críticas por las vallas construidas en sus fronteras y el trato a los refugiados.

"Se quiere condenar a Hungría porque los húngaros decidieron que su patria no sería un país de inmigrantes. Me opongo a que las fuerzas de la Eurocámara partidarias de la inmigración nos chantajeen. No cederemos, no importa lo que voten", afirmó.

Brecha en el PPE

Por su parte, el líder del Partido Popular Europeo (PPE), Manfred Weber, de la misma familia política que el húngaro, se mostró a favor de que el Consejo incluya en el orden del día decidir sobre las medidas a tomar en Hungría.

"Hay que velar por atender los valores europeos en todas las ocasiones y en todas las familias políticas", añadió Weber.

El líder del PPE se dirigió directamente a Orbán para recriminarle que si bien "se pueden tener ideas distintas sobre la inmigración" lo que "no se puede es decir que hay que tener miedo a los musulmanes, porque eso abre aún más la brecha y creemos en una Europa con libertad de religión y separación entre Iglesia y Estado".

Libertad de voto

En una comparecencia tras una reunión del PPE el martes, el político alemán, en la carrera para presidir la Comisión Europea, anunció que los eurodiputados de esa formación tendrían libertad de voto, pero que él votaría a favor de recomendar la aplicación del artículo 7 a Hungría.

Los eurodiputados del PP votaron mayoritariamente abstención, salvo tres de ellos, que rechazaron la aplicación del artículo 7 para Hungría.

Fuentes del PP en España explicaron que la postura mayoritaria fue la de abstención porque no querían ni ponerse del lado de Orbán ni tampoco aceptar que la Eurocámara pueda convertirse en "un tribunal para países".