Cómo afrontar una entrevista de trabajo para resultar seleccionado

  • Informarse sobre la empresa o preparar respuestas a preguntas previsibles dispararán tus opciones de ser elegido.
  • El lenguaje corporal puede ser decisivo: no mires hacia abajo, no te frotes las manos ni te muerdas las uñas, camina erguido, muéstrate confiado... todo influye.
Las mujeres tienen un 30% menos de probabilidades de ser citadas a una entrevista laboral que los hombres.
Las mujeres tienen un 30% menos de probabilidades de ser citadas a una entrevista laboral que los hombres.
GTRES

El objetivo fundamental en una entrevista de trabajo es convencer al entrevistador de la empresa de que somos la opción más conveniente para el puesto que se ofrece. Por tanto, debemos intentar demostrarle que tenemos suficiente preparación para acceder al puesto, que somos idóneos. Para lograrlo, es conveniente que nos preparamos para mostrar nuestras cualidades como candidato.

La web Quecursar recomienda informarse para conocer mejor la empresa que queremos que nos contrate. Toda información resultará beneficiosa y nos ayudará a tener una información general sobre la compañía: a qué se dedica, filosofía y situación económica de la empresa, quiénes son los propietarios, estructura, el número aproximado de trabajadores, sedes y ubicación...

Todo ello puede ayudarnos a tener una idea sobre cómo gestionan los recursos humanos. También si hay posibilidades de poder cumplir tus objetivos personales de manera paralela al cumplimiento de tus logros profesionales. Después de analizar todo esto puede que también te des cuenta de que no te interesa trabajar en esa empresa.

Pero si crees que te conviene, es recomendable pensar en las preguntas que nos puedan hacer y reflexionar sobre cuál sería la mejor respuesta. Conocer la empresa también nos ayudará a la hora de elegir el vestuario adecuado para la entrevista, porque la apariencia influye mucho en la primera impresión.

Practica tus respuestas

Los expertos consideran que es posible predecir hasta un 80% de las preguntas que te van a hacer a lo largo de la entrevista. Las respuestas previsibles no hay que memorizarlas, eso puede ser hasta contraproducente al restar naturalidad. No obstante, si vas practicando las respuestas, serás capaz de destacar de una forma más natural lo que te conviene destacar de tu experiencia, expectativas, conocimiento de la empresa... Todo ello te permitirá mostrarte más seguro, tranquilo y confiado. Y obviamente las opciones de ser contratado aumentarán exponencialmente.

Lógicamente, también calmarás la ansiedad ante la entrevista y responderás de manera estructurada. Y, al estar más tranquilo y sentirte más seguro durante la entrevista, estarás más preparado para afrontar ese porcentaje de preguntas imprevistas.

Hay que tener claro que en una entrevista de trabajo ‘competimos’ contra otros candidatos que también optarán al puesto. Por ello, ante la primera entrevista en un proceso de selección, deberás poder demostrar todo lo que plasmaste en tu Curriculum Vitae. Prepararte previamente es la mejor opción para demostrar interés y también seguridad en tu candidatura.

El lenguaje corporal

Un joven en una entrevista de trabajo.
Un joven en una entrevista de trabajo.

Durante la entrevista de trabajo es básico, y puede resultar decisivo, qué decimos, qué expresamos, pero nuestro cuerpo también habla por nosotros. Lo que expongamos durante el proceso de selección no puede resultar opuesto a lo que expresa nuestro cuerpo en ese momento.

Por ejemplo, es muy importante que mostremos confianza y sepamos disimular la ansiedad o el nerviosismo que en un momento determinado podemoas estar sintiendo para evitar transmitírselo al entrevistador. En definitiva, nuestro cuerpo debe acompañar y enfatizar lo que dicen nuestras palabras, y no parecer que nuestro cuerpo expresa lo opuesto a lo que afirmamos porque se notará.

Algunos ejemplos: mirar hacia abajo puede ser interpretado como que en realidad no nos creemos lo que estamos escuchando. Otro, cruzar los brazos a la altura del pecho durante una entrevista transmite al seleccionador una actitud defensiva. Si te frotas las manos, transmitirás impaciencia. Por el contrario, existen gestos que pueden ser valorados como inclinar ligeramente la cabeza, que transmite interés por lo que estás oyendo. Caminar erguido es siempre un signo de confianza y seguridad en uno mismo.

El Observatorio de Innovación en el Empleo (OIE) ofrece consejos para transmitir una imagen de seguridad durante una entrevista de trabajo. Así, por ejemplo, en el primer contacto con el entrevistador se le debe estrechar la mano de un modo firme (pero sin apretar demasiado), mirarle a los ojos y sonreír.

La postura que adoptes debe ser cómoda, no te muevas constantemente y evita apoyarte demasiado atrás en la silla (pueden pensar que no tienes interés en el puesto) ni demasiado adelante de la silla (denota cierto nerviosismo).

Mira a los ojos del entrevistador y mantén el contacto visual, permitirá crear más empatía y demostrar interés por lo que te está explicando. No obstante, evita mirarlo de forma demasiado fija, ya que podría sentirse incómodo. Si tienes tics nerviosos, como morderte las uñas, jugar con el pelo o tocarte la oreja constantemente, debes hacer un esfuerzo por controlarlos. De lo contrario, el entrevistador, además de causarle una mala impresión, podría despistarse y no atender a tus explicaciones. Respecto a las manos, no las escondas en los bolsillos o debajo de la mesa, pero tampoco realices un uso excesivo o brusco de ellas.

Pregunta lo que consideres

Durante la entrevista no dudes en preguntar lo que consideres oportuno. Ello demostrará que tienes interés en el trabajo y en la empresa. Incluso es conveniente pensar algunas preguntas sobre la empresa previamente y aprovechar para salir de dudas. Formular preguntas que sean interesantes en una entrevista de trabajo puede llegar a generar un gran diferencial respecto a otras personas que opten al mismo puesto.

También es conveniente despedirse agradeciendo la oportunidad de haber sido entrevistado, sin importar cómo haya ido. De esa forma, se genera una buena relación con el entrevistador y se da una buena impresión. Ten en cuenta que si no te eligen esta vez podrían tenerte en cuenta para una próxima ocasión.

Fortalezas y debilidades

Según Randstad, es importante demostrar que se está al día de todas las noticias del sector y, en general, que se nutre de todas las posibilidades que ofrecen hoy en día los perfiles sociales. Del mismo modo, si el profesional mantiene una coherencia entre su discurso durante la entrevista y sus perfiles profesionales, habrá comunicado de una forma acertada su marca personal.

Por último, el candidato debe mostrar confianza y resaltar las características que considere que pueden ser un valor añadido, sin exagerar. Respecto a las debilidades, no hay que negarlas, pero sí hablar de ellas demostrando que se ha sabido cómo superarlas. Por tanto, hay que demostrar capacidad de autocrítica, pero al mismo tiempo informar de cómo las afrontó. Aplicando todas estas recomendaciones, tus opciones de ser contratado aumentarán.

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