'Está profundamente alarmado por la peligrosa situación en Chad, particularmente a la luz de los intensos combates en varias partes de la capital, Yamena', dijo un portavoz de Ban.

'Está particularmente preocupado por el deterioro de la grave situación humanitaria de unos 285.000 refugiados y 180.000 desplazados internamente', añadió.

Varios cientos de personas han resultado heridas en los últimos dos días de enfrentamientos en las calles tras un asalto rebelde, el segundo en la capital del país centroafricano en casi dos años.

Los soldados leales al presidente chadiano, Idriss Deby, contestaron al asedio rebelde al palacio de Yamena el domingo y el Gobierno dijo que había repelido un ataque de fuerzas sudanesas en el este que calificó de 'declaración de guerra'.

Ban 'pidió a todas las partes el cese de las hostilidades y el compromiso con el diálogo, para impedir más derramamiento de sangre', dijo el portavoz de la ONU. El secretario general también pidió a todos los países de la región que respeten las fronteras de los otros.

El Consejo de Seguridad se reunió en una sesión extraordinaria el domingo convocada por Francia y los tres miembros africanos del Consejo - Sudáfrica, Burkina Faso y Libia - y estudió una carta de Chad pidiendo ayuda a los países de la ONU.

Tras tres horas y media de discusiones sobre el comunicado propuesto que condenaba el ataque rebelde, el Consejo aplazó el debate hasta el lunes porque la delegación rusa necesitaba más tiempo para consultar con Moscú, dijeron diplomáticos.

Añadieron que Rusia se había opuesto al primer borrador francés, que instaba a los miembros de la ONU a apoyar al Gobierno de Deby 'por todos los medios necesarios', una referencia velada a la ayuda militar.

Un texto posterior urgió a los miembros a 'dar el apoyo solicitado por el Gobierno de Chad'. En una carta manuscrita al Consejo, el embajador chadiano Mahamat Adoum pidió 'toda la ayuda y asistencia necesaria para ayudar (a Chad) a terminar con la agresión'.

El embajador de la ONU en Francia, Jean-Maurice Ripert, dijo a los periodistas que había 'casi un consenso' sobre el texto. 'Esperamos estar allí mañana por la mañana', dijo.

El enviado estadounidense, Alejandro Wolff, dijo que Washington estaba muy preocupado por la situación en Chad y calificó el texto propuesto como 'una señal importante para el Gobierno de Chad'.

/Por Patrick Worsnip/