Serie 'Donde dormir' de Eugenio Ampudia
Una de las imágenes que conforman la serie 'Dónde dormir', en la que Eugenio Ampudia aparece durmiendo en espacios culturales. EUGENIO AMPUDIA

Decía Eugenio Ampudia en una antigua entrevista que él se hizo artista para contar cosas a los demás y que como las palabras le parecían demasiado concretas, decidió usar imágenes, objetos o acciones en las que implicar al espectador.

"Nuestro trabajo tiene que ver con la comunicación y desarrollarlo desde un plano de igualdad me parece más interesante que desde una posición absurda como la que tenían los artistas del siglo XX, que parecía que estaban en altares y eran artistas mudos que se comunicaban a través de sus piezas. Ahora hay que contar cosas a los demás, para completar el discurso y posicionar las piezas delante del espectador... Lo que estoy contando es más real si el espectador está implicado", afirmaba.

Partiendo de esta premisa, este artista multidisciplinar -nacido en Valladolid hace ahora 60 años- ha dedicado toda su carrera a investigar conceptos como el papel político de los creadores, el significado de la obra de arte o la visión del artista como gestor de ideas.

Y para ello, se ha atrevido a involucrarse (e involucrarnos) en proyectos tan atípicos, irónicos y reflexivos como ese en el que se disputaba una carrera de motos en el Museo del Prado (o Prado GP, 2008), aquel otro en el que se sustituía un balón de fútbol por un libro en la final de la Copa del Mundo de Fútbol (En juego, 2006) o mandar al Museo Guggenheim al espacio (Museum and space, 2011).

Su ingenio llega estos días a la Sala Alcalá 31 de Madrid gracias a la exposición Sostener el infinito en la palma de la mano, que por un lado reúne algunas de sus piezas clave producidas en los últimos años y que incluye, además, una instalación realizada expresamente para este espacio expositivo.

Abierta hasta el 4 de noviembre y comisariada por Blanca de la Torre, la muestra aborda tres conceptos claros: "el tiempo, el juego y el acto de dormir como espacios para la transgresión y de resistencia a las normas".

El público, como siempre, tiene un papel decisivo en todo este asunto. Desde el laberinto de relojes que debe atravesar para dar comienzo a su recorrido y que da título a la muestra inspirándose en un verso de William Blake; hasta la instalación Collectors, un tretis gigante que propone encajar las figuras de obras icónicas de las vanguardias del siglo XX. 



La exposición también incluye las populares bibliotecas de Ampudia, junto a una selección de vídeos (los ya mencionados Prado GP, En juego o Museum and space), así como su célebre serie Dónde dormir, en las que aparece durmiendo en espacios culturales como el Museo del Prado, la Alhambra de Granada o el templete de Bramante de Roma, en un claro gesto de rebeldía al sistema establecido.