Profesionales del Servicio de Microbiología del CHN.
Profesionales del Servicio de Microbiología del CHN. GOBIERNO DE NAVARRA

El estudio, liderado por el doctor Jesús Castilla Catalán, del Grupo del CIBERESP en el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN), ha sido publicado en la revista Emerging Infectious Diseases, y plantea una posible relación entre el aumento de defunciones durante los inviernos y la infección por el virus de la gripe y otros virus respiratorios.

En concreto, se ha detectado la presencia de virus respiratorios en casi el 50% de los fallecidos durante el período epidémico de gripe, aunque sólo el 7% había recibido ese diagnóstico antes de morir.

Cada año se produce un aumento en la mortalidad general durante las epidemias de gripe y de virus respiratorio sincitial (VRS). Este aumento es mayor en las temporadas en que predomina el virus de la gripe A (H3N2). Dado que sólo a una pequeña proporción de personas llegan a diagnosticarse antes del fallecimiento "no se conoce bien la contribución real de la gripe a la mortalidad general", indica el doctor Jesús Castilla. "El objetivo de nuestro estudio era evaluar la viabilidad de detectar estos virus respiratorios en personas fallecidas y de estimar la prevalencia de estas infecciones en personas que mueren durante la epidemia de gripe", explica.

Además del resultado de la muestra post mortem, se tuvo en cuenta el posible diagnóstico de gripe en vida y la causa de muerte registrada, ha informado el Gobierno foral en una nota.

ESTUDIO POST MORTEM

En el estudio post mortem, el 18% de los participantes dio positivo para la gripe A (H3N2) - virus que circuló predominantemente en esa temporada -, 12% para el VSR, 12% para el coronavirus y 7% para el rinovirus. En resumen, se detectó el virus de la gripe en el 18% de las muestras, y algún tipo de virus respiratorio en el 47% de ellas, pero sólo el 7% de los participantes habían recibido un diagnóstico de infección por el virus detectado antes de morir.

Los virus respiratorios se detectaron en el 86% de las personas cuyo certificado de defunción señalaba enfermedades del aparato respiratorio como la causa de muerte, y este porcentaje fue menor, pero también alto (42%), entre las que quedaron asignadas a todas las otras causas no respiratorias de muerte. Sólo un 10% de aquellos en cuya muestra post mortem fue detectado el virus de gripe tenían registrada ésta como causa de la muerte.

Estos resultados tienen implicaciones relevantes, ha informado el Ejecutivo. Las infecciones por virus respiratorios tienen un comienzo súbito, y la muerte puede ocurrir antes de que los síntomas sean evidentes, sólo una pequeña proporción de personas fallecidas en las que pudo detectarse un virus respiratorio habían recibió este diagnóstico antes de morir, por lo que la contribución de las infecciones virales a la muerte puede estar subestimada.

Las muertes relacionadas con virus respiratorios podrían estar distribuidas entre todas las causas de muerte, ya que estos virus pueden desencadenar infecciones bacterianas secundarias o exacerbar enfermedades crónicas, y estas enfermedades concurrentes son las que habitualmente quedan registradas como la causa de la muerte, añade el estudio.

No obstante, expone, hay que tener cuidado con la interpretación de estos resultados, ya que la presencia de virus no necesariamente implica una relación causal entre la infección y la muerte. Los sistemas de vigilancia epidemiológica podrían complementarse con pruebas realizadas a personas fallecidas durante el período de epidemia de la gripe para ayudar a esclarecer esta relación.

En este estudio participan investigadores del Instituto de Salud Pública y del Complejo Hospitalario de Navarra, cuenta con la colaboración del Grupo Tanatorios Irache y con financiación del Instituto de Salud Carlos III.

SOBRE EL CIBERESP

El CIBER (Consorcio Centro de Investigación Biomédica en Red, M.P.) depende del Instituto de Salud Carlos III -Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades- y está cofinanciado por FEDER. Su Área Temática de Epidemiología y Salud Pública -CIBERESP- está formada por 51 grupos de investigación de excelencia, de carácter multidisciplinar y multicéntrico. Centra sus actividades en dos aspectos clave: conocer la magnitud y la distribución de los problemas de salud pública e identificar los factores determinantes de los mismos para evaluar la efectividad y la eficiencia de las intervenciones, ya sean éstas desde el ámbito de las políticas públicas o de las implementaciones prácticas de prevención y resolución.

Consulta aquí más noticias de Navarra.