La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha negado este lunes que el contrato para la venta de 400 bombas de precisión a Arabia Saudí haya sido suspendido, sino que el Gobierno lo ha sometido a estudio como la "totalidad" de los proyectos de Defensa después de la moción de censura. En todo caso, ha desvinculado esta eventual transacción con la construcción de cinco corbetas militares que encargó Riad a la planta de Navantia en San Fernando (Cádiz).

Robles ha comparecido este lunes ante la comisión de Defensa del Senado, donde ha criticado a quienes han dado pábulo al rumor de que la construcción de las cobertas para Arabia Saudí en los astilleros gaditanos podría peligrar en represalia por la anulación de la venta de 400 bombas a Arabia Saudí que habría decidido el Gobierno de Sánchez.

"A este Gobierno y a esta ministra les parece profundamente irresponsable que se puede introducir en trabajadores, en este caso de Navantia, el miedo en el cuerpo de que el Gobierno les va a dejar abandonados", ha dicho Robles, que no ha querido "ni pensar" que estos mensajes se esté difundiendo "con objetivos electoralistas".

"Que nadie tenga ninguna duda de que, en el contexto de la industria de la Defensa, este Gobierno no va a dejar en la estacada a ningún empleo que haya, ni en Navantia ni en ningún sitio", ha dicho Robles.

La ministra de Defensa ha querido dejar claro que ni el contrato de venta de armas está suspendido ni está vinculado a la construcción de las corbetas en la planta de Navantia por encargo de Arabia Saudí, al que ha calificado como un "país serio en sus relaciones comerciales".

"Todos los programas, proyectos y contratos que estaban en marcha en Defensa son objeto de análisis y estudio" por parte del Gobierno desde que llegó tras la moción de censura, ha explicado Robles, que ha mencionado expresamente al "contrato que hay con Arabia Saudí" que, "como muchos otros con independencia de dónde se haya celebrado, está en fase de estudio".

Según ha explicado, cuando después de la moción de censura el Gobierno de Sánchez empezó a trabajar, hizo algo que, según la ministra, es habitual, paralizar "todos los programas, pryectos y contratos que estaban y están en marcha" para "analizarlos".

Es el caso del contrato para la venta de bombas a Riad, que Robles puntualizó que "ínfimo", de 9 millones de euros, en comparación con los 4.200 millones de euros a los que asciende el coste de algunos proyectos que ya han sido desbloqueados después de su revisión como la entrega del submarino S80, unos satélites o el próximo encargo de una fragata, también en astilleros de Navantia.

Revisión técnica

Robles ha llegado a indicar que esta revisión es "técnica" y que la revisión se hace con independencia del país con el que se haya celebrado el contrato, equiparando a Riad con Francia, Alemania o Estados Unidos, de manera que no tendría que ver con el riesgo de que Arabia Saudí lance esas bombas contra la población civil en la guerra de Yemen, como denuncian algunas ongs.

"Este Gobierno tiene una obligación de analizar todos y cada uno de los proyectos, programas y contratos y hacerlo con seguridad, calma y tranquilidad, decidiendo cuáles son sus prioridades", ha dicho Robles, que ha adelantado que si en el análisis del contrato de venta de bombas a Arabia Saudí hay "algún tipo de duda, se resolverá de manera amistosa" con Riad.

"El Gobierno actúa siempre en el marco de Naciones Unidas, y si este contrato, como en tantos otros que están sobre la mesa, entendemos que hay cuestiones que tienen que ser objeto de análisis de todo tipo, se resolverá y se tomarán las decisiones en el marco bilateral que corresponde a dos países que son socios y que han firmado un contrato", ha indicado Robles.

Robles ha negado que la  venta de armas a Arabia Saudí esté anulada, como tampoco lo está el contrato saudí para construir buques militares en la Bahía de Cádiz en una intervención en el Senado en la que, según dijo este fin de semana, iba a explicar el estado de un presunto conflicto que ella misma ha insistido en negar.

"Quien quiere poner a los trabajadores en una situación de presión con sus puestos de trabajo en Navantia, siento cdecir que está cayendo en una irresponsabilidad", ha remachado.

Sin certezas sobre el contrato de venta de bombas

Sin embargo, de sus explicaciones todavía no hay una respuesta sobre qué pasará con el contrato de venta de armas a Riad, que este viernes fue mentado por los trabajadores de la planta de Navantia en San Fernando como el presunto motivo de que, al parecer Arabia SAudí fuera a suspender su contrato para la construcción de cinco buques militares.

Ya el viernes, la secretaria de Estado de Comercio afirmo que el contrato con Navantia seguía en pie, como también lo ha señalado este lunes Robles, que ha combinado en su discurso en el Senado el respeto del Gobierno por los derechos humanos y las convenciones de la ONU, con el respeto por Arabia Saudí y sus lazos comerciales con España y la defensa de la industria armamentista española que, ha remarcado, da empleo directo a 23.000 personas, indirecto a unas 50.000 y supone un 2,8% del PIB industrial español.

Asimismo, ha reiterado que, llegado el caso, Navantia no tendría que temer por no construir los barcos para Riad, puesto que existen otros proyectos después de que, por ejemplo, el Gobierno haya desbloqueado la construcción del submarino S80 y la entrega de la fragata F10, en la planta de Ferrol.