José Miguel Cedillo con su padre, el policía Antonio Cedillo.
José Miguel Cedillo con su padre, el policía Antonio Cedillo. JOSÉ MIGUEL CEDILLO

La localidad guipuzcoana de Errenteria acogerá el próximo sábado el homenaje que Antonio Cedillo Toscano, policía nacional asesinado por ETA junto a otros tres agentes el 14 de septiembre de 1982 en el citado municipio, "nunca tuvo".

Su hijo, el sevillano José Miguel Cedillo, ha explicado en un comunicado que este sábado volverá junto a su madre María Dolores García y otros tres agentes a Euskadi, por primera vez en 36 años, para este reconocimiento que se celebrará en los Altos de Perurena.

Según ha apuntado, el objetivo del acto es "sacar su nombre del listado anónimo de las más de 800 víctimas inevitablemente vinculadas al terror, la violencia y la España negra, y colocarlo en el listado también anónimo de aquellos españoles que ayudaron a construir la paz y la convivencia en paz hasta el punto de dejar su vida en ello".

Cedillo ha recordado que su padre fue asesinado en Errenteria cuando el tenía sólo tres años y su madre 24 y ha indicado que el del sábado será un homenaje "sencillo", para el cual mantienen "contacto" con el Ayuntamiento de Errenteria.

Al respecto, ha puntualizado que el objetivo es reunir en esta cita "a quienes entiendan que ha llegado el momento indiscutible de la paz", estén "en el momento personal, histórico, político en el que estén" y "sean o no miembros de partidos políticos, de instituciones, de asociaciones o de fundaciones".

Cedillo ha afirmado que ni olvida, ni perdona a quienes asesinaron a su padre, porque "ni puedo, ni me lo ponen fácil quienes usan mi dolor interesadamente, azuzándonos". "No perdono porque nadie me ha pedido perdón", ha confesado, para añadir, a continuación, que no puede quedarse "en eso y consumir" su vida. "No se trata de pasar página porque no se puede, se trata de escribir una nueva", ha apuntado.

Ha lamentado, al respecto, que "nadie" le puede devolver a su padre, asesinado "cruelmente a sangre fría", que es lo que querría, pero ha dicho no querer que los nietos de éste reciben "la herencia del rencor".

Cedillo ha recordado que lleva "siete años peleando por cerrar las heridas que aún siguen abiertas y que no ponen nada fácil el día a día de las víctimas". Además, ha lamentado que le han "fallado" en quienes había "depositado la confianza de procurar mi bienestar, mi protección, mi seguridad, mi atención y la esperanza del apoyo para reconstruirme como persona en sociedad". "Soy huérfano de ETA con secuelas y, sin embargo, la Ley no me reconoce", ha denunciado.

SUFRIMIENTO

De este modo, ha censurado que "judicialmente" el caso de su padre "se dejó prescribir en un cajón sin culpables" y ha dicho que tiene que "pelear cada ayuda psicológica" que recibe, mientras "la inserción laboral de gente como yo es inexistente". "Nadie me puede contar lo que se sufre siendo víctima de ETA", ha subrayado.

A su juicio, "las cosas deben cambiar, atar los cabos sueltos que quedamos y mirar hacia adelante" y a la paz "se llega de la mano de la justicia, de la dignidad, del reconocimiento y de la reparación", así como de "la memoria" y la "reconstrucción de la convivencia".

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