El temporal de lluvias que ha tenido este domingo en alerta a once Comunidades Autónomas se mantendrá este lunes con chubascos y tormentas localmente fuertes y persistentes en la Comunidad Valenciana y en las Islas Baleares y después de que este sábado por la tarde provocara una riada en la localidad toledana de Cebolla.

La gota fría, que ya ha dejado importantes trombas de agua en puntos de la Península, ha afectado a numerosas áreas de Melilla, Murcia, extremo oriental de Castilla-La Mancha, las Islas Baleares y Comunitat Valenciana. También al sur de la provincia de Soria, donde el río Jalón se ha desbordado a su paso por Santa María de Huerta y ha arrastrado varios vehículos y complicado la circulación en la autopista A-2 por la presencia de balsas de agua en la calzada.

Asimismo, dos dotaciones de bomberos, en colaboración con la Guardia Civil, han evacuado a un grupo de unos cuarenta turistas que se encontraban sitiados por el agua en el interior del Monasterio cisterciense de Santa María de Huerta.

Así, con la gota fría o DANA centrada en el interior de la península, las tormentas, acompañadas de granizo y de fuertes rachas de viento, podrán ser "muy fuertes o persistentes" en todo el este peninsular, según un comunicado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

La mayor acumulación de precipitación durante estos dos días se prevé en puntos de la Comunitat Valenciana, donde se podrían acumular hasta 100 litros por metro cuadrado en zonas próximas al litoral, y también en zonas de las Pitiusas y de Mallorca.

Ante esta previsión, la Aemet decretará también para este lunes el nivel naranja por riesgo importante de lluvias en el litoral norte y sur de las provincias de Castellón y Valencia, y el litoral norte de Alicante. Con alerta naranja existe un riesgo meteorológico importante, fenómenos meteorológicos no habituales y con cierto grado de peligro para las actividades usuales, y con la amarilla no existe riesgo meteorológico para la población en general, aunque sí para alguna actividad concreta.

Una mujer hospitalizada

Mientras, este domingo unas cien personas se han hecho cargo de las labores de limpieza de las calles de la localidad toledana de Cebolla afectadas por la riada que se produjo este sábado por tarde, al desbordarse el arroyo Sangüesa y que provocó que una mujer tuviera que ser atendida y hospitalizada tras tragar barro.

Según los datos facilitados por el delegado de la Junta de Castilla-La Mancha en Toledo, Javier Nicolás, en la zona han trabajado siete patrullas de la Guardia Civil y una treintena de voluntarios de Protección Civil del propio municipio y de poblaciones cercanas, así como Bomberos, personal de la Diputación y de la Consejería de Fomento.

Mientras, el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Manuel González, ha prometido elaborar un estudio "con rigor técnico" para aclarar las causas de las crecidas que motivan las riadas en esta localidad, que, al igual que ayer por la tarde, también han ocurrido en años anteriores.

A partir del miércoles y jueves, lo más probable es que las lluvias y tormentas avancen de nuevo hacia el interior peninsular, dirigiéndose hacia el este o sureste de la península, para salir, posiblemente el viernes, hacia al Mediterráneo muy debilitadas.

Aunque para el próximo fin de semana, los días 15 y 16, se prevé una tendencia hacia una meteorología menos inestable en general, es probable que continúen las precipitaciones en la Península, menos probables hacia el suroeste, según la Aemet.