Tomates verdes fritos
Tomates verdes fritos EMMA GARCÍA

Los tomates verdes fritos son una receta tradicional del sur de Estados Unidos, y si por aquí la conocemos es principalmente gracias a la novela con el mismo nombre (y a la posterior película que fue todo un éxito en los 90).

Para los tomates verdes fritos se utiliza una variedad de tomate concreta, miltomate, también conocida como tomatillo, tomate verde o tomate de fresadilla. Son originarios de Mexico y suelen ir recubiertos por una fina hoja. El sabor es bastante diferente al tomate rojo y no son tan fáciles de encontrar por aquí. Si no encontramos esta variedad, podemos hacer la receta igualmente con otros tomates, pero la gracia de los verdes es que son más ácidos y la carne es más firme, así que lo ideal es buscar algo parecido.

Vamos a preparar una receta que no será tan buena como la que cocinaban en el Whistle stop cafe de la película, pero que al menos se parecerá a la receta tradicional de aquellas tierras. Eso sí, como ingrediente extra y para darle más sabor vamos a añadir queso parmesano.

Ingredientes

  • 2-3 tomates verdes
  • 100 gr. de harina de trigo
  • 100 gr. de harina de maíz (no Maizena, la que se usa para hacer arepas)
  • 2 huevos
  • 20 ml. de leche
  • 200 gr. de pan rallado
  • 100 gr. de queso parmesano
  • Aceite de girasol
  • Sal
  • Pimentón picante (o cayena)

Preparación

Lavamos los tomates, quitamos la parte superior e inferior y los cortamos en rodajas de un centímetro. Los dejamos sobre papel absorbente para que suelten el exceso de agua. Salpimentamos por ambos lados.

Mientras los tomates sueltan agua, rallamos el queso parmesano y reservamos. A continuación batimos los dos huevos y los mezclamos con la leche.

En un plato mezclamos las dos harinas; en otro los huevos batidos; y en un tercero ponemos el pan rallado mezclado con el parmesano.

Rebozamos las rodajas de tomate en harina, a continuación en el huevo y por últimos en el pan rallado con parmesano. Dejamos reposar unos minutos para que se seque el pan rallado.

En una sartén honda echamos abundante aceite de girasol, y cuando esté caliente añadimos las rodajas de tomate (no ponemos muchas para que no baje la temperatura del aceite). Cuando empiecen a tener color, añadimos un poco de sal y pimentón picante o cayena. Freímos unos minutos por los dos lados hasta que estén doradas.

Las vamos dejando sobre papel absorbente y servimos cuando ya no quemen. Tradicionalmente se acompañan con salsas agrias o picantes.