Las pesquisas sobre los dos acusados, para quienes también se piden multas de 250 euros, se iniciaron a partir de febrero de 2016 a raíz de que la policía recibiera informaciones respecto de una posible actividad de venta de sustancias desde un piso situado en la calle Presentación, ocupado por la pareja, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

A raíz de ello, las vigilancias dispuestas por la Policía Nacional en los alrededores de la vivienda permitieron observar la llegada de numerosas personas con aspecto de toxicómanas que, al poco de entrar en el edificio, salían en posesión de papelinas de heroína que fueron interceptadas por los funcionarios.

Las investigaciones se prolongaron durante cuatro meses, hasta el mes de junio, periodo en el que los agentes presenciaron cómo distintos clientes aparcaban sus vehículos frente al portal y el varón F.J.M.D, como ocurrió el 2 de junio de 2016, se asomaba por la ventana para hacer al comprador una señal a fin de que se aproximara, mientras que en otra ocasión, tres horas después, incluso fue visto salir del edificio para entregar acto seguido un envoltorio blanco a otro comprador a cambio de 5 euros.

Fruto de estas esperas y alguna vigilancia más, la policía acordó solicitar autorización judicial para efectuar un registro en el domicilio de la pareja sospechosa, que cuenta con múltiples antecedentes por delitos contra la propiedad, y fue el día 23 de ese mismo mes cuando entró en el inmueble y se incautó, en el comedor del piso, de distintas bolsas que contenían cerca de 8 gramos de cannabis valorada en 35 euros, 295 euros en metálico y bolsas de plástico con recortes circulares coincidentes con los intervenidos a los supuestos compradores de esta pareja.

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