La directora general de Protección de Consumidores y Usuarios, Ros Cihuelo, ha subrayado que "la cantidad que se deba percibir en el concepto de indemnización dependerá de si ha sido o no causa de fuerza mayor y también del resultado de prorratear el importe de los servicios afectados por el tiempo que haya durado la interrupción".

En el caso del servicio telefónico, la cantidad que se compensará al consumidor será la mayor de dos opciones: o el promedio del importe facturado por todos los servicios afectados durante los últimos tres meses, prorrateado por el tiempo que haya durado la interrupción, o bien cinco veces la cuota mensual de abono prorrateada por el tiempo de la interrupción. Si la mayor de estas cuantías es superior a un euro, el operador está obligado a devolver el importe automáticamente en la factura del siguiente período.

Por otro lado, si la avería se debe a causas de fuerza mayor, el operador compensará automáticamente al usuario devolviéndole el importe de la cuota del abono, prorrateado por el tiempo que dure la interrupción.

En lo referente a Internet, la reclamación se debe realizar ante el operador con el que se haya contratado el servicio, quien deberá compensar al usuario con la devolución del precio del servicio, prorrateado por el tiempo que haya durado la interrupción. Además, cuando este importe sea superior a un euro, el operador está obligado a indemnizar al abonado en la factura inmediatamente siguiente al periodo considerado.

Si la interrupción del servicio afecta al servicio de internet y al telefónico, la reclamación se debe dirigir al operador que proporciona el acceso telefónico, quien deberá compensar al usuario con la indemnización prevista para las interrupciones del servicio telefónico fijo.

COMPENSACIÓN

Para calcular la compensación a la que se tiene derecho por la interrupción de un servicio, en caso de que el operador incluya en la oferta la posibilidad de contratar conjuntamente servicios de telefonía fija e Internet, el consumidor podrá indicar en la oferta la parte del precio que corresponde a cada servicio.

En caso de no hacerlo, se considerará que el precio de cada uno es el proporcional al de su contratación por separado y si el operador no comercializa los servicios por separado, se considerará que el precio de cada uno es el 50 por ciento del precio total.

Si la compañía en cuestión no atiende los requerimientos indemnizatorios de los usuarios, los consumidores finales pueden utilizar la vía del arbitraje de consumo para reclamar la indemnización, siempre y cuando la empresa esté adherida al Sistema Arbitral de Consumo. Si los usuarios son profesionales, tienen a su disposición la vía de reclamación de la Secretaría de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital.

Además, si los consumidores pueden justificar otro tipo de perjuicios, se puede solicitar una indemnización adicional mediante vía judicial en base a las pruebas documentales o de otro tipo que se puedan aportar.

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