Hace un año que el Parlament se partió en dos con la aprobación de la Ley del Referéndum y la convocatoria del 1-O

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, su gobierno, y el resto de los diputados celebran la aprobación de la ley del referéndum, con los escaños vacios de PSC, Ciudadanos y PPC.
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, su gobierno, y el resto de los diputados celebran la aprobación de la ley del referéndum, con los escaños vacios de PSC, Ciudadanos y PPC.
Toni Albir / EFE
El procés llega a su recta final este domingo, con el intento de celebración de un referéndum que ha sido suspendido por el Tribunal Constitucional y que el TSJC, a través de una instrucción de la magistrada Armas dirigida a Policía Nacional, Guardia Civil y Mossos, trata de impedir.Esta situación, que venía anunciándose desde que JuntsXSí logró una mayoría parlamentaria el 27S, cogió velocidad a principios de septiembre, cuando se aprobó la Ley de Transitoriedad Jurídica, que prevé convertir Cataluña en una república independiente. "La decisión de los ciudadanos será vinculante", dijo el president de la Generalitat, Carles Puigdemont.A pesar del rechazo del Ejecutivo de Mariano Rajoy y de las exigencias para que el Govern echara el freno, el independentismo echó a andar con un acto en Tarragona que daba el pistoletazo de salida a la campaña electoral. En cinco minutos, repasamos en imágenes el último y tenso mes del desafío independentista.

Este jueves y viernes 6 y 7 de septiembre se cumple un año de aquel pleno en el Parlament de Catalunya en que los independentistas catalanes cruzaron, en su desafío al Estado, la línea roja. El Parlament aprobó la cuestionada Ley del Referéndum, con un hemiciclo medio vacío ya que los diputados de Ciutadans, PSC y del PPC no votaron y abandonaron el hemiciclo.

El pleno del Parlament del 6 y 7 de septiembre fue de bronca total y continuada entre la mayoría separatista de JxSí y la CUP y los grupos de la oposición, que se prolongó durante doce horas y concluyó con la aprobación de la ley: el debate parlamentario comenzó a las 9 de la mañana y la Ley no se pudo aprobar hasta las 21.33 horas, con los 72 votos de la mayoría independentista y las 11 abstenciones de CatalunyaSíQueEsPot en un hemiciclo para entonces medio vacío.

Tras la aprobación de la ley, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, firmó el decreto de convocatoria para la consulta del día 1 de octubre. Una convocatoria que firmó el Govern en pleno en un acto solemne en el que Puigdemont aseguró que la consulta "vinculará" al Govern.

Una vez convocado el 1-O, y ya de madrugada, la Mesa del Parlamento catalán admitió a trámite la "ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la república", que es la principal ley de desconexión con el Estado, impulsada por Junts pel Sí (JxSí) y la CUP, y  con los votos a favor de los cuatro miembros de JxSí en la Mesa, incluida la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, el voto contrario de los representantes de Ciudadanos y el PSC, y la abstención del representante de Catalunya Sí Que Es Pot.

Reflexión un año después

La Fundació Rafael Campalans ha organizado un acto, en la sede del PSC en Barcelona, para abordar lo ocurrido en los plenos del Parlament de los días 6 y 7 de septiembre del pasado año, cuando se aprobaron la ley del referéndum y la de transitoriedad jurídica. El primer secretario de los socialistas catalanes,  Miquel Iceta, ha asegurado que los días 6 y 7 de septiembre fueron días tristes para mucha gente

Iceta ha dicho que esos días "advertimos que saltarse las normas y pisar derechos acabará como el rosario de la Aurora, y así ha sido. Se rompieron demasiadas cosas", ha asegurado Iceta.

En su turno de palabra, el exportavoz de SíQueEsPot en el Parlament Joan Coscubiela ha lamado a construir y movilizar "una alternativa al frentismo" en Catalunya para resolver su actual situación política.

Coscubiela, que vivió esos plenos de 2017, ha asegurado que es difícil de describir lo que ocurrió esos días, que no considera un golpe de Estado, pero que ha negado que se limitara a la desobediencia: "Esto ha pasado porque nuestras categorías de analizar la realidad están obsoletas".

El exdiputado (que abandonó la política tras ser duramente criticado por el sector independentista) ha expresado en diferentes artículos, como este publicado en Infolibre y que el mismo ha colgado en su cuenta de Twitter : "Momentos para olvidar, lecciones a recordar"

Y ha sostenido que fue en esas sesiones cuando se materializó la fractura de la sociedad catalana al ignorar el independentismo a los representantes del resto de opciones políticas, algo que opina que aún se refleja en la actualidad: "Lo de un solo pueblo ha saltado por los aires y, como mínimo, está herido de muerte o en coma".

"Me cuesta ver una salida fácil mientras tengamos en la agenda política dos cosas que se retroalimentan: los juicios y riesgos de condena, y las elecciones municipales y autonómicas" de 2019, sin olvidar los comicios andaluces.

Mientras, Ciutadans ha convocado para esta tarde a las 19.00 en el Moll de Bosch i Alsina un acto para "reivindicar la democracia" cuando se cumple un año de los plenos de ruptura.

El partido que lidera Inés Arrimadas en Cataluña recuerda que adviertieron a Carles Puigdemont que "está a punto de cometer el error democrático más grave de la historia".

Y el Partido Popular de Catalunya ha celebrado en el Parlament la reunión de la Junta Directiva, para recordar los plenos del 6 y 7 de septiembre y denunciar que "el Parlament está cerrado" desde el mes de julio

Mientras, Torrent defiende los plenos: "Blindamos la democracia"

El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha defendido este jueves los plenos de la Cámara del 6 y 7 de septiembre, polémicos porque se aprobaron la ley del referéndum y la de transitoriedad jurídica y se visualizó un enfrentamiento entre los partidos independentistas y la oposición.

"Fueron unos plenos y unas leyes que nos permitieron a los ciudadanos de Catalunya votar el 1 de octubre qué futuro queríamos para nuestro país. En conjunto, lo que hicimos fue blindar y reforzar la democracia", ha dicho en una entrevista de TV3.

Entonces Torrent era diputado de la mayoría independentista y la Cámara la presidía Carme Forcadell, y la oposición se indignó no solo por el contenido de las leyes, sino porque se tramitaron por urgencia y sin posibilidad de pedir un dictamen sobre la legalidad de las normas al Consell de Garanties Estatutàries.

Torrent ha defendido la actuación de Forcadell asegurando que los plenos se hicieron "conforme al reglamento" de la Cámara, y ha concluido que tenían una legitimidad democrática evidente porque había una mayoría parlamentaria clara a favor de hacerlo -JxSí y la CUP-.

Forcadell se encuentra actualmente en prisión preventiva, y Torrent lo ha lamentado asegurando que en aquellos plenos y en el conjunto de la legislatura hizo lo que debía para garantizar el buen funcionamiento de la Cámara: "En el Parlament se tiene que poder hablar de todo. Tienen que estar presentes los debates de la calle y es lo que hizo Forcadell".

El presidente del Parlament ha vaticinado que será un otoño "muy activo políticamente", y ha dicho que los partidos de la mayoría parlamentaria están haciendo bien su trabajo para tejer una estrategia común tanto en la Cámara como con el Govern del presidente Quim Torra.

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