Algunos vigilantes de prostíbulos se equipan con chaleco antibalas, casco y escudo de autoprotección, como si se trataran de policias antidisturbios, pero en realidad son vigilantes de seguridad de un prostíbulo de Girona.

El propietario de un club de alterne en la Jonquera, Patricio Grant, dice que llevan chaleco por si hay problemas, pero que no siempre lo llevan. "Si hay problemas, tienen chaleco, escudos y cascos, pero no lo levan siempre."

En noches poco conflictivas, llevan el uniforme básico

Lo decidió hace un par de meses, cuando un grupo de clientes apuñaló a dos de sus vigilantes por negarles la entrada. Se ha gastado 1.000 euros en cada equipo.

Aunque siempre registran a los clientes, han requisado ya navajas, puños americanos y hasta palos de artes marciales. En noches poco conflictivas, llevan el uniforme básico. El dueño asegura que por su local pasan bastantes delincuentes. Les resulta fácil huir porque está a pocos kilómetros de la frontera con Francia.

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