Xosé Manuel Castro. Helado de toffee, 2008
Xosé Manuel Castro. Helado de toffee, 2008. Loza y cuarzo. 20 cm diámetro. Cortesía del artista. Foto: cortesía MARCO Vigo/Enrique Touriño MARCO / ENRIQUE TOURIÑO

Un viaje al pasado con raíces en el presente. Así se define el ciclo Metrópolis, que desde el pasado mes de julio se ha instalado en el Museo de Arte Contemporánea de Vigo (MARCO).

Comisariado por el escritor e historiador Rubén Martínez Alonso, Metrópolis comprende por un lado una serie de exposiciones individuales, vinculadas al presente, y una parte común a todas las muestras, con referencias al pasado. 



Y es precisamente ese viaje al pasado el que traslada a los visitantes al Vigo de los años veinte a través de una sala que es, a su vez, un homenaje a la película del mismo título dirigida por Fritz Lang y que contiene planos e imágenes de arquitectura vanguardista, fotografías y documentos de aquella época, junto a mobiliario, objetos, vestuario y piezas decorativas de estilo art déco.



"Cuando se cumplen 90 años del estreno de la película Metrópolis de Fritz Lang en el desaparecido cine Odeón de la vecina calle de Urzáiz, Vigo vuelve la vista atrás en busca de un momento clave de su historia, aquel en el que pasado, presente y futuro se dieron la mano y caminaron juntos, fundidos en una perfecta y elegante armonía conocida como art déco, el estilo que supo combinar, como ningún otro, lo clásico con lo ultramoderno", explica Martínez Alonso.



Las piezas reunidas para ilustrar esta parte de la exposición tiene su origen en fondos municipales - fotografías procedentes del Archivo Fotográfico Pacheco; planos y alzados de edificios de los años 30 y 40, y documentación del Plan Urbanístico realizado por el prestigioso arquitecto Antonio Palacios para el Ayuntamiento de Vigo- y también en colecciones particulares como la de la galería Isadora Art Déco.



Por su parte, el protagonista de la primera exposición individual es el artista coruñés Xosé Manuel Castro. Formado en la Escola de Canteiros de Pontevedra, para esta muestra, titulada Piedra filosofal, cede más de 70 esculturas de distintos formatos y materiales, además de una obra realizada de forma específica para este proyecto tallada curiosamente en madera.

"La piedra ya no es el medio a través del cual se materializa la figura. Ahora, la piedra es la figura. No reconoceremos formas humanas, animales o vegetales en sus obras más icónicas, porque son las propias piedras las que se imponen, con toda su morfología mineral", añade el comisario.



La exposición permanecerá abierta en las salas de exposición de la primera planta del MARCO hasta el 14 de octubre.