Desayuno
Desayuno GTRES

Septiembre está a la vuelta de la esquina y con él los clásicos propósitos para el nuevo curso, entre los que no suele faltar comer mejor. En el mejor de los casos, porque esta buena idea a veces se traduce en temas menos interesantes como perder unos kilos -suele ser la consecuencia de una buena alimentación-, hacer una dieta détox que has visto en Instagram o cualquier otra tontería por el estilo.

Y aunque para comer mejor la clave es tan sencilla como cocinar más -lo que ocurre es que eso no vende, por eso no se suele publicitar tanto como las dietas milagrosas o la superfood de turno-, es verdad que el desayuno ocupa un lugar importante en estos típicos planes de septiembre.

No, no es la comida más importante del día, pero sí puede ser un buen momento para empezar si eso sirve de ayuda. ¿Y qué hay que desayunar o, dándole la vuelta, qué es lo que hay que sacar del desayuno?

Como suele decir el nutricionista Juan Revenga y no nos cansamos de repetir, cuanto menos se parezca tu desayuno a la publicidad de la televisión, mejor. Es decir, entre los alimentos a evitar, los procesados y bien cargados de azúcar: zumos industriales por muy sanos que prometan ser y sin azúcares añadidos, yogures de sabores por mucho bio que le pongan, cereales, pan blanco, por supuesto, bollería...

Vaya, todo lo que seguramente ya sabemos pero que por comodidad o inercia insistimos en seguir desayunando. No, no hace falta prepararse una tostada de aguacate con un zumo de arándanos recién exprimidos y un pan de centeno con masa madre sueca cada mañana.

Pero algo tan sencillo como sustituir el zumo envasado por fruta fresca de temporada, los cereales industriales por avena, el pan blanco por uno bueno integral, la bollería por huevos o el yogur de sabores por yogur natural puede significar un cambio radical en nuestra alimentación matinal.

En un momento en el que nos toman el pelo con ideas como que lo sin gluten o sin lactosa es más sano -hablamos siempre de personas sin intolerancias-, en realidad un desayuno saludable no es ni más caro ni más complicado que uno poco sano.