La arquitectura de bodegas antiguas

La primilla. Estas instalaciones, con todo su encanto, son un claro ejemplo de cómo eran el diseño de los lagares de hace 50 años.

Los lagares perduran hasta nuestros días con su tradiconal labor, que los ha convertido en uno de los elementos emblemáticos del patrimonio enológico de la Sierra de Montilla.

La Primilla es un lagar situado en la carretera de Montilla hacia el Llano del Espinar, aunque sus  viñas se sitúan en los pagos de Benavente Alto, con una extensión de 33 hectáreas, en las que crecen las variedades pedro ximénez , airén y montepila.

Estas instalaciones tienen una arquitectura muy típica de lo que fueron los lagares, a pesar de que durante los últimos años  han sufrido sucesivos cambios de mejora en las obras, bodegas y en renovar la maquinaria.

«Lo que más llama la atención a los visitantes es la conservación de los lagares, que guardan la esencia de hace 50 años, junto con las anécdotas de los familiares a las que pertenecen y la conservación de las bodegas de tinajas», comenta Santiago Jiménez, responsable de la Ruta de los Lagares de la Sierra Montilla.

Dentro de la visita,  todos los asistentes perciben en el recorrido la pureza del producto desde que nace hasta que se embotella.

«En la ruta mostramos el lado más sentimental de los  lagares, desde el mantenimiento de las bodegas hasta la diferencia que tienen nuestros caldos, elaborados como hace 50 años» expone Jiménez. Después de la comida campera, los visitantes pueden degustar los dulces caseros de la Tía Ela.

Esta bodega fue adquirida por Rafael Jiménez Panadero en 1.990, aunque la explota Agriménez, S.L.

DATOS ÚTILES:

Información para acudir a la fincawww.rutadelagares.com

Distancia desde córdoba 50 kilómetros.

Tel. de contración  619 509 912

Duración de la visita Toda la mañana, incluida la comida.

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