Oposición: ascenso global y caída del BNG

A lo largo del tiempo, el voto de la oposición ha ido evolucionando lentamente al alza –ha logrado por primera vez mayoría en escaños, sumando los 25 del PSOE y los 13 del BNG, hasta saber lo que sucederá hoy con el voto emigrante– ha ido evolucionando lentamente al alza.
Si se suma el voto socialista y el nacionalista de izquierda –concentrado en el BNG desde finales de los ochenta– el voto de lo que ha sido la oposición franqueó el umbral del 40% en las generales de 1986 (41,5%). Desde entonces su suma se mantuvo hasta las autonómicas de 2005 en una franja relativamente estable, con un promedio del 44%. El voto opositor en dos de las tres anteriores autonómicas se situó en ese promedio (en el 93, el 42,1%; en el 97, el 44,6%; y en 2001, el 44,4%).

La tendencia a saltar de umbral se manifestó a partir de las generales de 2004 (48,6%) y el salto por encima del 50% se ha concretado en estas autonómicas con un hito en la historia electoral de Galicia (52,1%). Estos comicios han confirmado dos cosas: que el PSOE desciende en las autonómicas en relación a las generales, mientras que al BNG le ocurre lo contrario; y que las subidas y bajadas de ambos ofrecen un trazado simétrico e invertido de un voto dual (un sector de votantes de izquierda opta por el PSOE en las generales y por el BNG en las autonómicas).

También hay que tener en cuenta que desde las autonómicas de 1997 (máximo nivel del BNG) el voto nacionalista ha ido descendiendo (25% en 1997, 22,6% en 2001 y 19,6% en 2005) a la par que el voto socialista ha ido aumentando (19,6% en 1997, 21,8% en 2001 y 32,5% en 2005). El BNG ha perdido en estas elecciones el 10,2% de su voto en 2001, mientras que el PSOE lo ha incrementado en un 58,9%. Esto demuestra, por un lado que la movilización y la mayor participación han favorecido sólo al PSOE, considerado ahora por muchos antiguos votantes nacionalistas la única alternativa al PP, y por otro lado que el modelo nacionalista atraviesa una crisis que va más allá de la sustitución del antiguo líder Beiras por Anxo Quintana. La incógnita está en saber, si finalmente el BNG participa en el Gobierno de la Xunta, y cuál sería su efecto de cara al futuro.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento