Puerta del Sol
Fotografía del reloj Puerta del Sol (Madrid). EFE/FERNANDO VILLAR

Tras más de 40 años dándole vueltas a las manecillas del reloj, la llegada del verano y del invierno podría dejar de tener efecto horario en la UE. El Ejecutivo comunitario no ha hecho oídos sordos a los ciudadanos y promoverá suprimir el cambio de hora. ¿Qué efectos tendrá sobre el ciudadano, sobre la economía y cuándo se va a tomar la decisión?

¿Qué se ha aprobado exactamente?

De momento, nada. Lo que el viernes dijo Jean Claude Juncker, el presidente de la Comisión Europea, es que el 84% de los 4,6 millones de europeos que opinaron en la consulta pública promovida por Bruselas creen que deben suprimirse los adelantos y retrasos estacionales. Así que haciéndose eco de ellos —en realidad, apenas el 1% de la población comunitaria— el dirigente luxemburgués anunció que impulsarán la eliminación del cambio bianual de horario.

Porque, ¿cómo se realiza ahora el cambio horario?

Desde hace años la UE obliga a sus Estados miembro a dos modificaciones anuales del reloj. Se adelanta una hora el último domingo de marzo y se atrasa esa hora el último domingo de octubre. Un cambio que en España se realiza desde los años 70. Así, con la llegada del invierno, se gana una hora de luz al comienzo del día y eso en teoría favorece el ahorro energético. Menos luz artificial por la mañana. Pero no es algo extendido a todo el planeta: el 60% de los países no cambia el reloj. 

¿Qué explicación tiene el cambio?

Hace cuatro décadas, en pleno crack del petróleo, se creía que jugar con el horario permitiría ahorrar en la factura energética a los ciudadanos, empresas y gobiernos. Pero diversos estudios fueron demostrando que esos spuestos beneficios eran muy escasos y no compensaban el trastorno horario que le producía al ser humano. "El fin del cambio de hora beneficiará a la salud, vida laboral y ocio de los ciudadanos... y servirá como palanca para otros cambios sociales que beneficiarán la vida de las personas", explica Ángel Largo, el coordinador general de la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE).

¿Todos los países quieren mantener el horario de verano?

Ese es otro tema. Bruselas desea que la supresión del cambio horario sea de obligado cumplimiento para todos. "Demos la oportunidad al Parlamento Europeo a ver si encuentra un común denominador entre países con situaciones geográficas diferentes, seguro que no lo ven igual los lapones y los portugueses", dijo el viernes el ministro español de Exteriores, Josep Borrell. Su colega ministerial, la portavoz Isabel Celáa, añadió que España estaba "bastante de acuerdo" con no cambiar la hora porque no le ofrecía muchas ventajas. Países nórdicos como Finlandia o Estonia también desean terminar con las dos modificaciones bianuales.

¿Beneficiaría a la economía española?

Depende. El IDAE (dependiente de Industria) dice que el potencial de ahorro en iluminación en España por el cambio horario es de  300 millones de euros para la industria y las familias. Ese ahorro se perdería, pero la economía ganaría por otro lado. Como la hora española estaría todo el año adelantada dos husos respecto al meridiano de Greenwich —en los seis meses de invierno solo es una hora—, el país contaría con más sol al final del día. Y eso favorecería al turismo, un sector que aporta a España el 11% del PIB y que ha impulsado la economía española en sus años de recuperación. De hecho, Baleares y la Comunidad Valenciana, dos regiones de peso turístico, ya hicieron declaraciones institucionales hace tiempo en favor de fijar el horario de verano durante todo el año.

¿Y a los ciudadanos?

También depende. Es verdad que los españoles evitarán el "trastorno adaptativo" que provoca efectos negativos en la salud y hasta un aumento de los accidentes de tráfico —el 93% de los españoles votó a favor de suprimir el cambio horario, diez puntos más que el promedio europeo—; pero según el IDAE se perderían 90 millones de ahorro potencial en la factura energética de los ciudadanos: unos seis euros por hogar.

Pero esto... ¿tiene que ver con el huso horario?

Son dos debates distintos. El del cambio horario se extiende a toda la UE porque todos los países cambian juntos de hora desde 1996. El del huso, en cambio, solo es español y tiene que ver con la longitud geográfica. En la UE existen tres husos: occidental (p.e Portugal y Reino Unido), central (España o Alemania) el oriental (Grecia). El meridiano de Greenwich corta a España, por lo que debería tener la misma hora que británicos y portugueses. Pero no es así. España está una hora por delante de ellos desde hace 80 años —el franquismo tuvo influencia en esta decisión— y comparte reloj con países mucho más orientales como Alemania y Polonia.

¿Y cómo afecta a España tener un huso que no le corresponde?

"Es un sinsentido", valoran desde En Marea. La formación gallega recuerda que su región es la más perjudicada por este huso extraño. Cada verano los gallegos tienen luz hasta bien entrada la noche, algo que no pasa en Cataluña que se sitúa todo un huso horario más al este. Si la propuesta de la Comisión sale adelante y España mantiene el horario de verano todo el año, los gallegos seguirán teniendo sol nocturno en verano... pero en invierno sería aún de noche a las diez de la mañana. "El establecimiento del horario en cada Estado será siempre una competencia nacional", recuerdan desde Bruselas.

¿Y por qué no volvemos al huso antiguo?

Es la idea desde hace años y la iniciativa que defienden desde hace años la ARHOE, pero ningún Gobierno se ha atrevido a dar el paso, quizás, porque atrasar una hora el reloj impactaría en el sector turístico (los visitantes extranjeros prefieren una hora más de playa que un temprano amanecer soleado). El Gobierno de Rajoy lo incluyó en su programa de Gobierno pero la idea acabó aparcada pese a que el exministro de economía Luis de Guindos enfatizó que el proyecto "no se quedaría en el cajón". En el cajón se quedó. Borrell insinuó el viernes que ha llegado el momento de que España tenga "un huso horario" acorde a su posición geográfica.

¿Cuáles son los siguientes pasos?

Bruselas dice que sea cual sea la decisión, los cambios serán coordinados y habrá un cambio común en todos los países. La Comisión Europea emitirá una propuesta legislativa previsiblemente después de las elecciones europeas del próximo año. Después se debatirá y votará por los diputados de la Eurocámara y, finalmente será el Consejo Europeo —es decir, los jefes de Estados— los que rubriquen el acuerdo que ponga fin a los cambios de horario. "Será uno de los temas de los que se hablarán en la campaña electoral europea", vaticinan desde Bruselas.

Encuesta

¿Acierta la Comisión Europea proponiendo suprimir el cambio de hora?