Estatua de Erdogan.
Estatua de Erdogan en la Bienal de arte de Wiesbaden. EFE

Las autoridades de Wiesbaden decidieron por razones de seguridad y ante la controversia suscitada al retirar anoche una estatua dorada del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, erigida en el centro de esa ciudad en el oeste de Alemania en el marco de un festival de arte, informaron este miércoles medios locales.

La efigie, de unos cuatro metros de alto, dos toneladas de peso y descubierta la noche del lunes en la Plaza de la Unidad Alemana, fue retirada un día más tarde, después de que en torno a la estatua se hubieran congregado este martes hacia las 21.30 horas (19.30 GMT) más de 300 personas entre partidarios y detractores del presidente turco.

"Tras las disputas verbales iniciales progresivamente fueron llegando a las manos. También se vieron armas blancas", citó el Wiesbadener Kurier a Oliver Franz, responsable de seguridad de Wiesbaden, presente con diez agentes.

Agregó que la Policía regional, con unos cien agentes desplegados, les aconsejó desmontar la estatua "para que la situación no escalara" y ante la llegada de cada vez más personas, decidieron junto con el alcalde de la ciudad, Sven Gerich, seguir la recomendación.

También Gerich explicó que primero fueron los detractores de Erdogan, entre los que muchos se identificaron como kurdos, los que lanzaron huevos contra la estatua, lo que fue recibido por los partidarios del presidente turco como una provocación.

Las personas reunidas en torno a la estatua llegaron a las manos y se llevaron a cabo tres detenciones, señaló.

La plaza fue desalojada hacia las 22.30 horas (20.30 GMT) y la efigie, retirada por los bomberos.

La estatua que desató la polémica

Los organizadores de la bienal de Wiesbaden, que este año se celebra bajo el lema de Bad News  y que apuesta en parte por la provocación, lograron con la instalación de la efigie su objetivo, pues las reacciones no se hicieron esperar.

Ya la misma noche en que fue instalada circulaban por las redes sociales imágenes y vídeos de la estatua de Erdogan, algunas también con banderas turcas, y con reacciones de los usuarios que iban desde el enojo al desconcierto.

La efigie amaneció en la mañana del martes con un pene dibujado en la pierna izquierda de la estatua y mensajes como "Fuck you" (Que te follen) y "Turkish Hitler" (Hitler turco).

Según una portavoz del ayuntamiento, citada por el diario Bild, "la ciudad autorizó la instalación de una estatua y de un contenedor", pero "lo que no estaba claro es que se trataba de una efigie de Erdogan".

La tensión entre Alemania y Turquía

Berlín y Ankara viven un período de tensión, en particular desde que el Parlamento alemán reconoció en 2015 como genocidio las masacres contra los armenios cometidas hace más de un siglo por el Imperio otomano y también después, con el golpe militar fallido en Turquía en 2016 al que Erdogan respondió con una ola de represión.

La detención en Turquía de varios ciudadanos alemanes por razones políticas, entre ellos el corresponsal germano-turco Deniz Yücel, la periodista y traductora germano-turca Mesale Tolu, ambos ya de regreso en Alemania, pero pendientes de juicio, y el activista alemán de derechos humanos Peter Steudtner, también libre, han lastrado de manera importante las relaciones bilaterales.

Según el Bild, Erdogan tiene previsto realizar en septiembre una visita de Estado a Berlín que el departamento de prensa del Gobierno alemán no ha querido confirmar por el momento.

Su última visita tuvo lugar en 2014 cuando fue recibido por la canciller, Angela Merkel, en calidad de primer ministro.