Carles Puigdemont.
El expresidente catalán Carles Puigdemont. EFE/ Felipe Trueba

La defensa del expresidente de Cataluña Carles Puigdemont tendrá que esperar hasta el 4 de septiembre, cuando se celebre la vista por la demanda civil presentada contra el magistrado Pablo Llarena en Bruselas, para corregir el error en la traducción al francés de las declaraciones del instructor del procés que han motivado dicha demanda, según han informado a Europa Press diversas fuentes jurídicas.

"Es demasiado tarde para corregir el texto, la citación ya ha sido notificada", han explicado las fuentes consultadas, por lo que le corresponderá al juez decidir, "cuando sea informado", sobre las consecuencias, si las hubiera, de presentar unas declaraciones mal traducidas.

Un profesor de francés hispanohablante dejaba al descubierto este martes que la demanda civil presentada se basa en una traducción incorrecta de las palabras del magistrado.

La frase "si es que esto ha sido así" fue traducida como "sí, eso es lo que sucedió". Llarena nunca dijo por tanto que los investigados fuesen culpables, sino que usó el condicional.

El coordinador de la defensa de los políticos independentistas encausados, Gonzalo Boye, negaba que hubiese existido cualquier "alteración" y afirmaba que "puede ser un error del traductor". "Se lo vamos a preguntar y se lo vamos a informar al juzgado, pero eso no altera en absoluto la demanda", argumentó.

Europa Press informa además de que el procedimiento no exige la presencia el día 4 de Llarena, a quien no ha llegado la citación pese a las dos vías empleadas por los demandantes.