Helena Pimenta cree que "hay que desacralizar" las obras clásicas y "quitarles el polvo"

  • SANTANDER, 27 (EUROPA PRESS)
Helena Pimenta, directora teatral y dramaturga
Helena Pimenta, directora teatral y dramaturga
COMPÑAÍA NACIONAL DE TEATRO CLÁSICO - Archivo

La dramaturga y directora de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, Helena Pimenta, ha afirmado este lunes en Santander que "hay que desacralizar" las obras clásicas y "quitarles el polvo", y ha considerado que la "mayor actualización" de estos textos es que "aquí y ahora" el actor los encarne "desde su experiencia vital".

Así, ha aclarado que aunque los textos "nunca" han de ser "sagrados", esto no quiere decir "tampoco darles una patada diciendo 'me sobran tres escenas'", por lo que defiende seguir "la guía" de los mismos pese a la posibilidad de poder versionarlos.

Pimenta ha comparado los clásicos del teatro español del siglo XVII con los de la Grecia Clásica o con Shakespeare, afirmando que "todavía no los conocemos a fondo" porque hay "misterio" en el verso. En este sentido, ha asegurado que "el contraste" de la experiencia del actor actual con el verso "es un colocón".

Así lo ha dicho este lunes en una rueda de prensa en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), que esta tarde a las 18 horas le entregará el XI Premio La Barraca a las Artes Escénicas, en reconocimiento a su trayectoria, un galardón que, según ha dicho, es una "grata" noticia y un "regalo" que le "sorprende" y "asusta", pero que le servirá de "impulso" de forma "fundamental" para la preparación de la nueva temporada de la Compañía.

En este sentido, ha asegurado que recibir este premio "se va a notar" el año que viene en la nueva temporada porque "yo funciono así", mediante la acumulación de "información, sentimientos, emoción", uniéndolo "todo". Por eso, en lugar de sentir que está "cansada o desilusionada", este galardón y el "jolgorio" que ha visto en la UIMP "van a estar presentes toda la temporada" de la Compañía "trabajando por la utopía".

Pimenta, que ha dicho que su "espíritu" teatral de "construir ciudadanía" es "parecido" al que tenía Federico García Lorca con su compañía 'La Barraca', opina que en España "todavía" no se ha llegado a conocer "en profundidad" la "complejidad" que tiene el teatro clásico escénicamente, donde se ve la palabra, que es "el espacio de la metáfora".

También se ha referido a "la mala suerte" que, en su opinión, han tenido algunos autores, como Calderón de la Barca, de ser "juzgados injustamente".

"EL TEATRO HA SIDO TODA MI VIDA MI ALIADO"

Pimenta, Premio Nacional de Teatro 1993, ha destacado además que trabaja "todos los días" asumiendo como "obligatorio", al estar al frente de una institución pública, la "responsabilidad de ofrecer algo" a la ciudadanía. De hecho, ha incidido en que en esta Compañía ha seguido con una "vocación de formación", de "necesidad" de que el teatro sirva como "espacio de pensamiento crítico, de aprendizaje".

Además, ha reivindicado

que conocer y saber "es libertad" y "lo único que podemos hacer" porque "si nos retiramos" ganarán "incluso los sentimientos oscuros", hasta el punto de que, a su juicio, el conocimiento es "el arma" que "verdaderamente" ayuda a "comprendernos y luchar contra los bajos instintos que pueblan demasiado el mundo".

En cuanto al papel que ha jugado el teatro en su vida, Pimenta ha reconocido que para ella el teatro ha sido un "aliado" mediante el cual se ha expresado. A este respecto, ha explicado que el teatro le ha ayudado a "entender el mundo a través de las obras".

"Lo único que he querido ha sido comunicarme con el ser humano, identificarme con lo humano que todos tenemos dentro", ha expresado, en relación a su etapa joven, cuando era "más titiritera", ya que ahora se considera "más seria". En esta línea, la dramaturga ha manifestado que "solo" ha querido "construir comunicación y buscar un espacio de libertad" a través de la escena teatral.

HOY EL TEATRO "SE CONSTRUYE" CON LOS ESPECTADORES COMO EN EL XVII

Cuestionada también acerca de los dramaturgos actuales que ella considera que son "clásicos" -como Juan Mayorga, Alfredo Sanzol, Yolanda Pallín o Álvaro Tato, presente en la rueda y encargado de la 'Laudatio' del premio de esta tarde-, Pimenta ha defendido que son autores que tienen una formación clásica "extraordinaria".

Según Pimenta, estos autores han hecho que el teatro español haya pasado de un teatro de "fragmentación" a una época en la que se "engarzan" las tramas, y también considera que en la actualidad el teatro "se construye" con los espectadores, como se hacía en el siglo XVII, lo que indica, ha añadido, la "sensibilidad" de los dramaturgos actuales.

Asimismo, opina que tienen la capacidad de recoger "toda la herencia clásica, no solo la española", y "proponer un camino nuevo", hasta el punto de que detecta en sus textos "tanta mirada hacia delante y tanta convicción y conocimiento del humano" que sus obras van a "prevalecer".

Entre otros motivos, porque "aportan formas distintas estructuras nuevas" en lo relativo a la secuencia de las líneas de acción de las obras o la construcción de personajes, o porque "rompen con algunos elementos que quizás limitaban las reglas" de unidad de tiempo y acción de los siglos XVII y XVIII.

Finalmente, ha explicado que estos dramaturgos "conocen" el teatro desde varios puntos de vista, como la producción o la dirección, tienen contacto con el público y están "muy formados" en pedagogía". A su juicio, existe una "enorme sistematización" del conocimiento de la dramaturgia como "ordenación" que recoge "muchos saberes".

Por su parte, Tato ha adelantado, pero "sin entrar en detalles", que en el acto de esta tarde evocará a la galardonada desde el punto de vista de un "fan" de ella porque "ha sido capaz" de tratar a los clásicos como contemporáneos, y a estos últimos "darles el empaque" de los clásicos.

Además, ha reivindicado que Pimenta "ha creado una nueva generación" y que "conecta" con una España "cercenada que creyó en la cultura como razón de Estado".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento