John McCain
Flores y mensajes como recuerdo al senador John McCain, fallecido por un cáncer cerebral a los 81 años. Rick D'Elia / EFE

El presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó este fin de semana emitir un comunicado preparado por la Casa Blanca que habría calificado de "héroe" al recién fallecido senador republicano John McCain, con el que mantenía una tensa relación, según informa The Washington Post.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders; el jefe de gabinete, John Kelly, y otros funcionarios del Ala Oeste habían abogado por emitir un comunicado oficial cuando falleciera McCain que alabara el servicio militar del senador y le llamara "héroe" por su desempeño en Vietnam, donde fue prisionero de guerra.

Pero Trump rechazó la versión final de la nota y dijo que prefería reaccionar en Twitter, de acuerdo con el diario, que cita a funcionarios y exfuncionarios de la Casa Blanca.

El presidente emitió finalmente un tuit que no contenía ningún elogio a la figura de McCain y que se limitaba a expresar su "más profunda compasión y respeto para la familia".

Esa decisión rompe con el protocolo habitual de los presidentes de Estados Unidos, que solían emitir comunicados resaltando los logros y proezas de personalidades destacadas después de su fallecimiento, y sobre todo ilustra el grado de animadversión que Trump siente aún por McCain.

Las diferencias entre ambos compañeros de partido eran notorias desde la campaña electoral de Trump en 2015, cuando minimizó el hecho de que McCain fuera prisionero de guerra durante cinco años en Vietnam, y dijo que prefería a "la gente que no ha sido capturada".

Desde que Trump llegó al poder, McCain criticó su política exterior, hundió con su voto una medida apoyada por el presidente para derogar la reforma sanitaria de Obama, y alertó sobre el "egoísmo" y "simpatía por los autócratas" del mandatario.

Según la prensa estadounidense, el entorno de McCain ha informado a la Casa Blanca de que el senador no quería que Trump asistiera a su funeral, previsto para el próximo sábado en la Catedral Nacional de Washington, y ha invitado en su lugar al vicepresidente, Mike Pence.

Los expresidentes Barack Obama y George W. Bush sí están invitados a la misa y se espera que pronuncien sendas elegías.

El entierro será el domingo

McCain, que falleció el sábado a los 81 años en Arizona debido a un agresivo cáncer cerebral, será enterrado el domingo 2 de septiembre en la Academia Naval de Annapolis. Los servicios fúnebres del veterano legislador se repartirán entre la capital estadounidense, donde desarrolló su carrera política durante más de tres décadas, y el estado al que representaba en el Senado y en el que falleció.

Según informó su oficina, los seguidores de McCain podrán rendirle homenaje en una capilla ardiente el próximo miércoles en el capitolio estatal de Arizona, en Phoenix, donde también habrá una misa en su memoria el jueves, en concreto en North Phoenix Baptist Church.

El viernes, McCain se convertirá en el decimotercer senador de la historia que yace en una capilla ardiente en el Capitolio de Washington, según confirmaron los líderes del Congreso.  Ese honor está reservado para los "ciudadanos más prominentes del país" desde que la práctica comenzó en 1852, tras la muerte del expresidente de la Cámara de Representantes Henry Clay. El sábado 1 de septiembre será cuando tenga lugar el principal funeral.

El excapitán de la Armada podría haber optado a un entierro cerca de su padre y abuelo en el Cementerio Nacional de Arlington (Virginia), reservado a los caídos en guerra y algunos veteranos condecorados. Pero McCain decidió regresar al lugar donde se formó, "donde todo empezó", según explicó él mismo en el libro de memorias que publicó este año. Allí, en un montículo con vistas a un río, será enterrado al lado de su viejo amigo Chuck Larson, al que conoció en la Academia Naval y quien falleció en 2014.