Meghan Markle
Meghan Markle y el príncipe Enrique en el bautizo de su sobrino Luis. GTRES

El príncipe Harry y Meghan Markle presentaron este miércoles a su primogénito, dos días después de su esperado nacimiento. Horas después comunicaron al mundo su nombre: Archie Harrison Mountbatten-Windsor.

Con la llegada de este bebé, la prensa internacional ha recordado que sus padres no tienen su custodia legal, según se recoge en una ley con más de 300 años. La reina Isabel II es la tutora legal de todos sus hijos y nietos. La Gran Opinión para la Prerrogativa Concerniente a la Familia Real, el nombre de esta ley, fue aplicada por George I y trata "sobre el control del Rey de la educación, el crecimiento y el matrimonio de sus nietos", ha explicado Marlene Koenig, experta en monarquía.

Como recoge The Independent, George I impulsó esta legislación "porque tenía muy mala relación con su hijo, el futuro rey George II, por lo que hizo que se aprobase una legislación por la que el rey era el guardián de todos sus descendientes".

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Una publicación compartida de Meghan Markle (@hrhofsussex) el8 May, 2019 a las 10:53 PDT

La ley, a pesar de su antigüedad, no se encuentra en desuso y durante el divorcio de Carlos y Diana fue la reina, que tenía la custodia legal de los príncipes William y Harry, quien decidió cómo se distribuyó la disponibilidad de los hijos. En esa ocasión, cada progenitor recibió la posiblidad de estar con sus hijos durante 40 días al año y la reina tuvo en cuenta la eduación que querían los padres.

Además, Isabel II también decide sobre los viajes de los menores; por ejemplo Lady Di no pudo viajar con sus hijos a Australia poco antes de morir porque tenía su custodia legal. "La reina tiene la última palabra en ese tipo de decisiones", explica Koenig.