Misa Matsushima
Misa Matsushima, la primera piloto de combate de Japón. FUERZA AÉREA DE AUTODEFENSA DE JAPÓN

Desde que era niña Misa Matsushima había soñado con surcar los cielos igual que en su película favorita, Top Gun. Este viernes, con 26 años su deseo se ha hecho realidad: ha empezado a trabajar en la armada de Japón como la primera piloto de caza del país.

Esta joven completó su entrenamiento esta semana, solo tres años después de que Japón levantara su prohibición de que las mujeres se conviertan en pilotos de combate. Ahora tiene el rango de primer teniente de la fuerza de autodefensa aérea.

"Admiro a los pilotos de aviones de combate desde que vi Top Gun cuando estaba en la escuela", explicó a los periodistas en víspera de comenzar su nuevo empleo. "Quiero seguir trabajando duro para llevar a cabo mis tareas, no solo para mí, sino también para las mujeres que quieran seguir este camino en el futuro", recoge el periódico The Guardian.

Matsushima se ha convertido en todo un ejemplo: ya hay otras tres mujeres que están entrenando para unirse al grupo de élite de pilotos de combate del país nipón.

La joven japonesa obtuvo la licencia de piloto hace dos años y ha sido asignada al 5º ala áerea de la fuerza de autodefensa aérea en la base de Nyutabaru (MIyazaki) donde pasará los próximos meses (de seis a doce) aprendiendo a volar los cazas F-15.

La primera piloto femenina primero se planteó volar aviones comerciales, pero finalmente se propuso ser piloto de combate. Lo hizo tan pronto como se levantaron las restricciones de género a finales de 2015, como parte de la misión del primer ministro Shinzo Abe de crear más oportunidades de trabajo para mujeres.

La primera mujer en comandar un escuadrón de buques de guerra

Ryoko Azuma es otro ejemplo de cómo las mujeres cada vez tienen mayor presencia en la armada japonesa. A principio de año se convirtió en la primera en comandar un escuadrón de buques de queda.

Azuma ahora tiene cuatro embarcaciones, incluida Izumo, la nave insignia de helicópteros, y una tripulación de 1.000 personas, entre las que se encuentran 30 mujeres.

"No pienso en ser una mujer. Concentraré mi energía en cumplir mi deber como comandante", dijo Azuma tras su nombramiento en marzo de este año.

Cuando Azuma se unió a la fuerza de autodefensa marítima de Japón en 1996, a las mujeres todavía se les prohibía servir en buques de guerra. Hace una década ya pueden hacerlo, a excepción de los submarinos.

A día de hoy solo el 6% de la armada japonesa son mujeres (14.000 de un total de 228.000 empleados), por ello, las fuerzas de autodefensa planean aumentar el número de mujeres un 9 por ciento para 2030.