Imagen de Mollie Tibbets, la joven asesinada en Iowa.
Imagen de Mollie Tibbets, la joven asesinada en Iowa. Redes sociales

El presidente estadounidense Donald Trump ha utilizado el asesinato de Mollie Tibbets, una joven de 20 años, a manos de un inmigrante mexicano para denunciar de nuevo el sistema de inmigración defectuoso y la seguridad fronteriza laxa que, según ha dicho, existe en su país.

La joven estadounidense llevaba desaparecida desde el pasado 18 de julio cuando salió a correr. Casi un mes después las autoridades de EEUU hallaron su cuerpo y un inmigrante mexicano de 24 años, Cristhian Rivera, fue detenido acusado de asesinato.

"Mollie Tibbetts, una mujer joven increíble, ahora está permanentemente separada de su familia", dijo Trump este miércoles a través de Twitter. En el mensaje hace una clara referencia a su política de inmigración, con la que pretende impedir los cruces fronterizos ilegales al separar a las familias migrantes.

"Una persona vino de México ilegalmente y la mató. Necesitamos el muro, necesitamos cambiar nuestras leyes de inmigración, necesitamos cambiar nuestras leyes fronterizas, necesitamos que los republicanos lo hagan porque los demócratas no van a hacerlo", dijo.

La gobernadora republicana de Iowa, estado en el que fue asesinada Tibbets, también emitió un comunicado en el que afirmaba estar "enojada porque un sistema de inmigración roto permitió que un depredador como este viviera en nuestra comunidad". 

Las autoridades afirmaron que Rivera residía ilegalmente en el país, sin embargo su abogado ha defendido que lleva desde los 17 en el país y ha trabajado durante años. Su estado migratorio para poder trabajar había sido verificado por una base de datos de la Administración de la Seguridad Social, un sistema vulnerable si se presentan documentos válidos que pertenecen a otras personas.

No es la primera vez que Trump se hace eco de delitos cometidos por inmigrantes para conseguir los apoyos necesarios para la reforma legal de inmigración. La Casa Blanca envía regularmente correos para informar sobre crímenes de inmigrantes indocumentados y en junio Trump se reunió con familias que habían perdido a familiares por crímenes cometidos por "extranjeros ilegales".