Seis consejos para cuidar tu pelo durante el verano
El verano es la época perfecta del año para olvidarse del secador y dejar que el cabello siga un proceso de secado natural. Pexels

Si llevas una melena larga y has intentado protagonizar esa famosa escena saliendo del agua y echando hacia atrás todo el cabello te habrás dado cuenta de que no es tan sencillo, ni queda tan de película. Pero eso no es lo peor de todo: llevar el pelo suelto dentro del agua supone, a menudo, un buen trabajo de desenredo posterior. Si tener una melena sana ya requiere ciertos cuidados durante todo el año, durante el verano, la protección e hidratación de cualquier cabello deberían aumentar. ¿Por qué?

El agua, el sol, el cloro, la brisa, el salitre, la arena... El cabello se topa durante la estación estival con numerosos agentes que pueden pasar factura a su hidratación y a su brillo, así que, de la misma forma que es recomendable proteger e hidratar la piel tras estar expuesta al sol, también lo es hacer lo propio con el pelo para que luzca sano y bonito. Para ello, puedes seguir varios consejos:


Protector solar.

De la misma forma que existen productos protectores como cremas hidratantes o 'after sun' que generan una película sobre la piel para protegerla de la radiación de los rayos solares, los hay para proteger e hidratar el cabello antes y después de tomar el sol. Otra opción es cubrirse la cabeza con un pañuelo o un sombrero de paja que permitirá la transpiración y reducirá la incidencia directa de los rayos del sol previniendo otro tipo de problemáticas como la insolación.


Peinados.

El cabello recogido es muy práctico para quienes llevan media melena o pelo largo: previene enredones y permite llevar el rostro despejado para nadar o tomar el sol y, además, no da tanto calor. Puedes recogerlo en una cola de caballo o un moño, aunque lo más práctico es hacerse una trenza: el pelo se mueve con menos libertad y podrás peinarlo mejor al regresar a casa. Independientemente del peinado que decidas llevar, ten cuidado con la raya del pelo, es preferible recoger todo el cabello sin dejar el cuero cabelludo al aire: es una zona sobre la que no suele aplicarse protector solar y el resto del cabello puede cubrirlo para evitar que los rayos de sol incidan sobre él y puedan quemarlo.


Lavado.

Si bien el verano es una época en la que el cabello está a remojo en más ocasiones, no significa que se pueda reducir el número de lavados: el cloro en la piscina y la sal en el mar son dos agentes que pueden ser dañinos para el pelo, en especial si este lleva algún tipo de tratamiento como las mechas, que pueden incluso decolorarse. Por ello es importante mantener o incluso aumentar la rutina de lavados y también aclarar la melena con frecuencia después de los baños aplicando productos hidratantes.


Acondicionador.

Para ayudar a peinar y desenredar el cabello tras estar en contacto con el cloro, la arena o la sal, es recomendable que la sesión de lavado y peinado se lleve a cabo poco tiempo después del baño. Además, para ayudarte a devolver cada pelo a su lugar un acondicionador será, sin duda, un gran aliado.

Secado natural.

Las planchas y los secadores vienen muy bien para conseguir determinados acabados o para eliminar la humedad en invierno o antes de dormir, pero también pueden quemar y estropear el pelo. El verano es la época perfecta del año para olvidarse de estas herramientas y dejar que el cabello respire y siga un proceso de secado natural.


Hidratación.

Para combatir la sequedad producida por el sol y reducir la posibilidad de que se abran las puntas y se quiebre el cabello es recomendable mantener la melena hidratada y para ello puedes aplicar una mascarilla después del lavado. Además de aportar beneficios a tu pelo, la variedad que existe hoy en día de estos productos en el mercado te permitirá escoger entre múltiples ingredientes y aromas.