El joven bloguero Mohamed Cheij uld Mkaitir.
El 'bloguero blasfemo' Mohamed Cheij uld Mkaitir, para quien piden la pena de muerte por llamar racista a Mahoma. Mohamed Cheij uld Mkaitir

Cientos de personas se manifestaron este martes en Nuakchot, capital de Mauritania, para pedir la ejecución del joven bloguero Mohamed Cheij uld Mkaitir, autor de un artículo considerado blasfemo por haber insultado y tratado de racista al profeta Mahoma.

Los manifestantes se dirigían al presidente del país, Mohamed uld Abdel Aziz, mientras participaba en la oración del Aid al-Adha (la Fiesta del Carnero o Celebración del Sacrificio).

La policía, que se desplegó ampliamente para proteger al presidente en torno a la mezquita de Ibn Abbas, llegó a practicar varias detenciones.

Mkaitir está actualmente detenido en un lugar secreto que el Gobierno mauritano no quiere desvelar con el argumento de que así se garantiza su seguridad ante las amenazas de muerte.

La presión internacional evitó su muerte

El joven bloguero fue condenado a muerte en primera instancia en diciembre de 2014 por "apostasía" tras haber criticado la discriminación histórica contra la casta de los herreros y decir que hasta el profeta Mahoma participó de ella en su tiempo.

Bajo una enorme presión popular que reclamaba su ejecución inmediata, la pena fue confirmada en abril de 2016 pero el delito fue recalificado como "blasfemia".

Sin embargo, el Tribunal Supremo, máxima instancia judicial en el país, anuló la pena tras intensas presiones internacionales y ordenó abrir un nuevo proceso que conmutó la pena de muerte por una nueva condena de dos años de cárcel pronunciada en noviembre de 2017, fecha en la que el joven ya había cumplido largamente la condena.

Pese a ello, Mkaitir no fue liberado y sigue preso en un lugar secreto, mientras que su familia tuvo que abandonar Mauritania por miedo a represalias y se refugió en Francia.

Los manifestantes recordaron en su protesta de este martes que los ulemas mauritanos han dejado claro que quien insulta al profeta Mahoha debe ser ejecutado de forma obligatoria, aun si se arrepiente después.