Sentsov
Carteles de apoyo a Oleg Sentsov. EFE

El cineasta ucraniano Oleg Sentsov, que cumple una condena a 20 años en una cárcel rusa por actividades terroristas en Crimea, alcanzó este martes los cien días en huelga de hambre entre crecientes demandas internacionales para su liberación.

"Cien días de huelga de hambre es algo muy difícil. Sentsov, por supuesto, debe consumir un suplemento (alimenticio), de lo contrario ya habría muerto", aseguró Iván Mélnikov, secretario de la comisión que vela por los derechos de los presos en Moscú.

Sentsov, de 42 años y oriundo de Crimea, inició la huelga de hambre el 14 de mayo y, recientemente, se mostró "dispuesto a morir" en caso de que no se cumpla su principal exigencia: la liberación de los presos políticos ucranianos en territorio ruso, entre los que no se incluye a sí mismo. No es el único preso de renombre que se ha negado a comer en los últimos años en el sistema penitenciario ruso.

La piloto ucraniana Nadezhda Sávchenko estuvo varias semanas en huelga de hambre de forma intermitente en la cárcel rusa, pero nadie había llegado tan lejos en su intento de desafiar al Estado ruso.

El caso se ha convertido en una patata caliente para el presidente ruso, Vladímir Putin, al que cada mandatario occidental con el que se reúne le pregunta por Sentsov, convertido en un símbolo de la resistencia contra la anexión rusa de Crimea.

Recientemente, la hermana de cineasta aseguró que el estado de salud del cineasta se había deteriorado notablemente en las últimas semanas y que veía "cerca" su final, aunque hoy la Defensora del Pueblo ruso, Tatiana Moskalkova, dijo que su estado es "satisfactorio".

"Estado de salud satisfactorio"

"Ayer un concilio de médicos examinó a Sentsov y determinaron su estado de salud. A día de hoy, es satisfactorio. Se mueve, se levanta y recibe el suplemento (Nutridrink)", comentó.

Mélnikov aseguró que si la vida de Sentsov "corre peligro", entonces los servicios penitenciarios "le darán de comer de manera forzosa", pero Moskalkova lo negó rotundamente.

Mientras, su madre envió una carta al presidente ruso, Vladímir Putin, en la que le pidió que indultara a su hijo -recluido en una prisión de máxima seguridad en el Ártico ruso-, con el argumento de que "no ha matado a nadie" y tiene tres hijos, uno con autismo.

El Kremlin respondió que, según la legislación rusa, un indulto sólo puede ser concedido si lo solicita el propio preso, lo que Sentsov no está dispuesto a hacer, según sus abogados.