Imagen del parque New Haven Green, ubicado en la ciudad de New Haven, Connecticut.
Imagen del parque New Haven Green, ubicado en la ciudad de New Haven, Connecticut. Google Street View

El parque New Haven Green, ubicado junto a la Universidad de Yale, en Estados Unidos, se llenó de ambulancias este miércoles después de que se registraran 100 casos de sobredosis en 36 horas. Rick Fontana, responsable de emergencias, explicó que en tres horas llegaron a atender hasta 25 casos y hubo momentos en los que tuvieron que tratar a seis personas a la vez.

Las personas afectadas habían consumido K2 o spice, una droga sintética cien veces más potente que la marihuana. La policía de New Haven ha detenido por el momento a tres personas sospechosas de la distribución de la marihuana sintética. El comisario jefe explicó que se trata de una remesa de la droga muy peligrosa.

El mismo parque ya fue testigo de 14 casos de sobredosis el pasado 4 de julio, coincidiendo con la celebración del Día de la Independencia, y en Brooklyn se produjo un incidente similar que afectó a un centenar de personas.

Las muertes por sobredosis aumentan un 10%

El suceso coincide con la crisis de opiáceos en Estados Unidos, donde la sobredosis se ha convertido en la causa más común de muerte violenta, por encima de los accidentes de tráfico o las armas, según el Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA).

Aunque en esta ocasión no hubo víctimas mortales, en 2017 las muertes por sobredosis aumentaron un 10%, 6.000 decesos más que en 2016. En concreto, 72.287 personas murieron por sobredosis, 49.060 de ellas por consumo de opiáceos.

En Estados Unidos más de cuatro millones de personas son adictas a analgésicos de prescripción médica y la tasa de consumo de opiáceos sintéticos, como el fentanilo, fue la que más aumentó.

El presidente de EEUU, Donald Trump, declaró en 2017 la crisis de los opiáceos como una emergencia nacional de salud pública y destinó un fondo de 1.000 millones de dólares para abordarla.