Katarina Barley y Jens Spahn
La ministros alemanes de Justicia, Katarina Barley, y de Sanidad, Jens Spahn, en la reunión semanal del Consejo de Ministros. Clemens Bilan / EFE

El Gobierno alemán aprobó este miércoles un proyecto de ley para introducir en el registro de nacimiento un tercer sexo, además del masculino y del femenino, bajo la denominación de "otro" o "diverso".

La medida sigue a una sentencia del Tribunal Constitucional de 2017 que argumentaba que, de acuerdo con el derecho a la protección de la personalidad, las personas que no son ni hombres ni mujeres deben poder inscribir su identidad de género de forma "positiva" en el registro de nacimiento.

El fallo supuso un paso más allá en el reconocimiento de los derechos de los intersexuales en Alemania. Ya en 2013 se aprobó una reforma legal, a partir de una recomendación del Comité Ético, que permitía a los padres de recién nacidos no inscribirlos como hombres o mujeres en el registro civil. "Si un bebé no puede ser identificado como perteneciente al género masculino o femenino, se dejará sin rellenar el apartado correspondiente en el registro de nacimiento", establecía. El objetivo era que los padres no tuvieran que determinar inmediatamente después del nacimiento del bebé el sexo de este, además de evitar presiones sobre ellos.

Ahora se espera que el nuevo proyecto de ley entre rápidamente en el trámite parlamentario, según indicó el portavoz del Gobierno, Stefen Seibert, de manera que para principios de 2019 podría estar en vigor.

"Es hora de que se modernice de una vez la legislación vigente", apuntó la ministra de Justicia, la socialdemócrata Katarina Barley, a cuyo departamento correspondió elaborar el pertinente proyecto.

Se estima que en Alemania hay aproximadamente 80.000 intersexuales, algo menos del 1% de la población.