Arzobispos en el Vaticano
Arzobispos durante una ceremonia en el Vaticano. GIUSEPPE LAMI/EFE

La Policía de Chile ha registrado este martes la sede de la Conferencia Episcopal, en Santiago, por orden del fiscal Raúl Guzmán, encargado de la investigación de los abusos sexuales presuntamente cometidos por algunos miembros de la Congregación Marista.

Los agentes que realizaron la inspección formaban parte de las unidades de delitos sexuales y cibercrimen de la Policía de Investigaciones (PDI). La operación, que duró unas dos horas, contó con la participación de Guzmán junto a otros dos fiscales. Tras esto, la PDI y los fiscales registraron la sede de la Congregación de los Hermanos Maristas en Chile.

Ambos operativos permitieron obtener documentación y archivos informáticos sobre los casos de abusos sexuales contra menores presuntamente cometidos por miembros de esa congregación en los colegios que administran en Chile.

Crisis en la Iglesia católica

Al menos una decena de religiosos maristas han sido denunciados por haber cometido, supuestamente, abusos sexuales a una treintena de menores en colegios de la congregación desde la década de los setenta del siglo pasado.

Los casos de los maristas se suman a otras denuncias de abusos contra miembros de la Iglesia católica, que han llevado al clero de Chile a la peor crisis de su historia.