El puente Morandi de Génova se ha partido en dos. Su gigantesca estructura ha quedado reducida a escombros después de derrumbarse cerca de cien de los 1.182 metros de longitud, este martes, arrastrando consigo a los vehículos que por allí transitaban: hay decenas de muertos.

Diseñado por Riccardo Morandi, el puente fue construido entre 1963 y 1967 por la sociedad italiana de Oleoductos. Su inaguración tuvo lugar el 4 de septiembre de 1967, durante el gobierno Giuseppe Saragat, Presidente de la República de entonces.

El puente constaba de 1.182 metros de longitud, una altura de 90 metros, dos carriles por sentido y atravesaba los distritos de Sampierdarena y Cornigliano.

Se trata de uno de los principales puntos de comunicación de la capital de la provincia de Liguria, que conecta la autopista A-10 con el peaje de Génova Ovest, desde donde se llega al puerto y a las terminales de ferry, y que  llega desde la frontera de Francia, con la A7 hacia Milán (norte).

Es un viaducto con vigas, donde los elementos verticales son caballetes formados por dos V superpuestas: uno tiene la tarea de ampliar el área central donde descansa la viga con listones, mientras que el otro, boca abajo, sostiene las barras de sujeción superior. Ccada varilla está compuesta por 352 hilos, a los que se agregaron otros 112 para el pretensado del hormigón.

El puente se sitúa encima de zonas industriales y comerciales, se trata de una de las carreteras más importantes de la riviera italiana y de la costa sur de Francia.

La estructura que con los años ha sido objeto de diversas intervenciones por mantenimiento. El trabajo de reestructuración del puente, que tenía 1,2 km de longitud en total, se llevó a cabo en 2016.

De hecho, el operador de carreteras de Italia ha indicado que los trabajos para apuntalar la base del puente se estaban llevando a cabo en el momento del colapso y agregó que el puente estaba constantemente monitoreado, pero que en ningún caso "era peligroso".