Migrantes en el Aquarius
Varios de los 141 inmigrantes abordo del barco de rescate Aquarius en el Mediterráneo. Guglielmo Mangiapane / SOS MEDITERRÁNEÉ / EFE

La teniente de alcalde de Derechos Sociales de Barcelona y alcaldesa accidental, Laia Ortiz, ha asegurado este lunes que la ciudad se ofrecerá para recibir al barco Aquarius, mientras que el Gobierno español ha recordado que "España no es el puerto más seguro porque no es el puerto más cercano", según lo establecido por el Derecho Internacional.

Esta es la respuesta que ha dado la Moncloa al ofrecimiento que en rueda de prensa ha hecho Ortiz, que ha afirmado que "una vez más nos ofreceremos a acoger". La alcaldesa accidental, en sustitución de Ada Colau, ha resaltado que la ciudad siempre está comprometida con la vida, y acoger es hablar de defender el derecho a la vida, según ella.

Ortiz ha sido así la primera autoridad de España en pronunciarse sobre la petición general de autorización que lanzaron el viernes de la semana pasada las ongs SOS Mediterranée y Médicos Sin Fronteras, resposables del barco Aquarius, el mismo que el pasado mes de junio llevó al puerto de Valencia a 630 migrantes rescatados en el Mediterráneo central, previa luz verde por parte del entonces recién estrenado Gobierno de Pedro Sánchez.

En el improbable caso de que, según la respuesta que ha dado este lunes la Moncloa, se autorizase, Barcelona volvería a acoger una embarcación cargada de migrantes, después de que el pasado 4 de julio llegara a su puerto el barco de Proactiva Open Arms, con 60 personas a bordo.

No le corresponde a España

En el cuarto día después de que el Aquarius lanzara una petición colectiva de auxilio, fuentes del Gobierno han roto el silencio para recordar a Barcelona que, según la ley y la oposición del barco en estos momentos, no le correspondería a España autorizar su llegada.

No obstante, se desconoce si el Ejecutivo español mantiene el silencio está teniendo contactos, bien para que la nave atraque de nuevo en un puerto español o para que lo haga en otro país europeo.

Fuentes de la Moncloa han precisado también que, en relación con el prededente de Valencia, "la situación era distinta" porque los migrantes llevaban mucho tiempo en el barco e Italia y Malta acababan de cerrar sus puertos, dando lugar a "una crisis humanitaria muy aguda".

En todo caso, se desconoce de momento si el Gobierno español va a intervenir de alguna manera en esta ocasión.

Por su parte, la Comisión Europea ha afirmado este lunes que está en contacto con varios países de la UE y ha ofrecido su "total apoyo diplomático" para resolver la situación que ha planteado el nuevo llamamiento del barco Aquarius.

"La Comisión está actualmente en contacto con un número de Estados miembros que se han acercado a nosotros a propósito de este incidente. Y como hemos hecho en numerosos casos previos, estamos preparados para aportar nuestro total apoyo diplomático (...) para resolver la situación", ha declarado el portavoz de la Tove Ernst.

Ni la Comisión Europea ni la Moncloa han detallado este lunes si España es uno de los países que han contactado con Bruselas ni el desarrollo de las conversaciones.

Atracar en el puerto más cercano

El barco Aquarius solicitó el  viernes pasado autorización para atracar en el "puerto más cercano", conforme a la ley marítima internacional. Según su posición actual, sería en la isla de Malta, pero tanto las autoridades martítimas maltesas como las de Italia la han denegado. De momento, la nave sigue rumbo al norte con 141 migrantes a bordo, rescatados en dos operaciones frente a las costas de libia y entre los que se encuentran 67 menores no acompañados.

La intención de las ong responsables es desembarcar a los migrantes en un puerto seguro para regresar lo antes posible al mar, porque un portavoz de Médicos Sin Fronteras recuerda que ahora mismo no hay ninguna embarcación de rescate en el Mediterráneo, dado que el Aquarius está lleno de personas y el Open Arms acaba de dejar en Algeciras a otros 87 migrantes.

Permisos de trabajo

La teniente de alcalde de Barcelona ha lamentado este lunes que en Europa se está produciendo un auge de la extrema derecha y de movimientos que están poniendo en peligro los fundamentos de los Derechos Humanos.

Ortiz ha sostenido que los migrantes deben contar con permisos de trabajo temporales y, en una entrevista de Catalunya Ràdio recogida por Europa Press, ha pedido al Gobierno de Pedro Sánchez que los autorice, porque no se puede dar la "bienvenida a barcos" y después condenar a los que llegan a la economía sumergida.

Precisamente, la condición de los migrantes que llegan a España es una de las cosas que ha cambiado con respecto al caso del Aquarius en Valencia y también del Open Arms en Barcelona.

El Gobierno concedió un permiso de entrada extraordinaria por motivos humanitarios de 45 días a los que llegaron a Valencia y, quince días después, uno de 30 días a los migrantes que arribaron a Barcelona.

No obstante, no se espera que estas condiciones vayan a volver a producirse, tal y como apuntó el Gobierno la semana pasada, cuando antes de que el barco de Open Arms atracara en el puerto de Algeciras hizo saber que en esta ocasión se les aplicarían las mismas normas que rigen para las personas que llegan en patera.

Así, los migrantes llegados a Algeciras fueron conducidos al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de la ciudada gaditana y este domingo terminó el plazo de 72 horas para que tramiten sus demandas de asilo, de acuerdo con la Ley de Extranjería.

El cambio se debe, según apuntan en el Gobierno, a que la llegada de este tipo de barcos de rescate es ahora "un proceso habitual".