Tras esto, según ha señalado a Europa Press Agustín Martínez, el abogado de Ángel Boza, a primeros de septiembre va a pedir la puesta en libertad del acusado, teniendo en cuenta que los vigilantes de seguridad, que han declarado en menos de horas, no han reclamado "nada por las lesiones", que son "prácticamente inexistentes".

"Teniendo en consideración que el tribunal instructor se marcha de vacaciones, vamos a esperar a su regreso para pedir la puesta en libertad", ha subrayado Martínez.

A través de un auto fechado el pasado 3 de agosto y recogido por Europa Press, el citado juzgado de Instrucción ordenó la comparecencia como perjudicados de los dos vigilantes del centro comercial donde acontecieron los hechos a los que Boza habría embestido supuestamente con su coche al huir del recinto, así como del representante legal del citado centro de El Corte Inglés.

Además, fueron citados como testigos otros dos guardias de seguridad, todos ellos para este domingo al estar de nuevo de guardia el Juzgado de Instrucción número 16.

Según la Policía Local de Sevilla, tras interesarse Ángel Boza por unas gafas de sol valoradas en unos 200 euros en un centro de El Corte Inglés, se habría hecho con las mismas retirándoles el dispositivo de alarma y colocando otras gafas en el lugar del expositor de venta donde estaban las mismas.

ALTERCADO CON LOS VIGILANTES

Tras ello, se habría desplazado al aparcamiento del centro comercial para subir a su vehículo y abandonar el recinto, siendo abordado por dos vigilantes de seguridad al haberse percatado del hurto uno de los vendedores del centro comercial y dar la alerta. Lejos de atender las indicaciones de los vigilantes, según la Policía Local de Sevilla, Boza embistió contra ellos con su coche, resultando ambos lesionados aunque no de gravedad.

Y después de que los vigilantes avisasen a la Policía, agentes del Grupo Giralda de la Policía Local interceptaron a Ángel Boza en la avenida Menéndez Pelayo cuando conducía su vehículo, toda vez que Boza ha tenido retirado temporalmente su permiso de conducir en dos ocasiones, a cuenta de sendas condenas de 2014 y 2016 por conducir superando la tasa máxima de alcohol permitida al volante y otras infracciones de tráfico. No obstante, su permiso está actualmente en vigor al haber cumplido recientemente la segunda de las condenas y haber recuperado el documento.

Tras ser arrestado por la Policía Local por el citado altercado, Boza compareció el jueves de la semana pasada ante el Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla, en funciones de guardia aquel día, ordenando el juez instructor su ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza por un presunto delito de robo con violencia.

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