El consejero de Sanidad, Juan José Güemes, afirmó hoy que "el hecho de que no haya podido probarse" relación entre la aplicación de sedantes y las muertes de pacientes en el Hospital Severo Ochoa ni se hayan encontrado responsabilidades penales "es evidente que no excluye el que hubiera unas prácticas que no debían haberse llevado a cabo en las Urgencias de Leganés".

"Se produjeron sedaciones dudosamente indicadas o incluso irregulares".

"Y, por tanto, todas las decisiones que tomó Sanidad en su momento
son acertadas, como se ha demostrado además con la evolución del funcionamiento de Urgencias a lo largo de estos años", afirmó Güemes en declaraciones a la prensa tras inaugurar una resonancia magnética abierta de alto campo en La Paz.

En este sentido, aseguró que "todos somos conscientes de que ahí hay informes elaborados por la propia Inspección de los servicios de Sanidad de Madrid, de la comisión de expertos nombrada para profundizar en las sedaciones en las Urgencias de Leganés y también de los peritos independientes nombrados por el juez que ponen de relieve que, en todo caso, se produjeron sedaciones dudosamente indicadas o incluso irregulares".

El titular de Sanidad del Gobierno de Esperanza Aguirre advirtió que "los procedimientos judiciales que se han producido" sobre este caso, esto es, los autos dictados por el Juzgado de Instrucción número 7 de Leganés y la Audiencia Provincial de Madrid, "lo que señalan es que no es posible demostrar la causalidad, es decir, que la aplicación de dosis de sedación y de sedaciones no indicadas fuera la causa del fallecimiento de los pacientes".

No había otra solución

Güemes se reafirmó en que la Comunidad de Madrid "actuó correctamente". "La Administración no podía optar por una solución distinta, como tampoco podía haberse negado, ni quería negarse desde luego, a colaborar con la Justicia en todo esto", agregó. Así, subrayó que "la denuncia es anónima, llegó a algunas asociaciones de pacientes, a la Comunidad de Madrid y también al Ministerio de Sanidad, y creo que las autoridades sanitarias en su momento hicieron lo correcto".

El consejero de Sanidad confirmó además que los médicos del Hospital Severo Ochoa imputados por presuntas sedaciones irregulares no serán restituidos "en los cargos de confianza" que un día tuvieron. "El doctor Montes estuvo muy bien apartado de un puesto directivo del hospital, de un puesto de confianza. No contaba con la confianza de la dirección del hospital y creo que ésta y la Consejería en su momento hizo lo adecuado", insistió.