La consejera de Sanidad, María Luisa Real, en el Parlamento
La consejera de Sanidad, María Luisa Real, en el Parlamento EUROPA PRESS - Archivo

La consejera de Sanidad, María Luisa Real (PSOE), ha opinado que el PP, con sus afirmaciones sobre las irregularidades detectadas en la contratación del Servicio Cántabro de Salud (SCS), lo que intenta es "seguir dando la impresión de que hay un escándalo donde no lo hay y además que dure el mayor tiempo posible".

Así lo ha afirmado la socialista después de que, de nuevo, este viernes el portavoz del PP de Cantabria, Íñigo Fernández, haya vuelto a ofrecer una rueda de prensa sobre este asunto, en la que ha dado un ultimátum al presidente regional, Miguel Ángel Revilla (PRC) para que el domingo, 12 de agosto, explique en el Día de Cantabria qué va a hacer con la consejera después de que un informe provisional de la Intervención de la comunidad detectara en las contrataciones del SCS prácticas "prohibidas por ley".

Entre ellas, señalaba el fraccionamiento de contratos para "vulnerar la ley y adjudicar a dedo", pagos de obras antes de que se hayan terminado y el uso de bienes que no habían sido recepcionados.

Antes que este informe, la jefa de Contratación del SCS, Almudena Gutiérrez, ya alertó el pasado febrero, a través de un escrito remitido a la consejera y a otros responsables del Servicio. de la existencia de irregularidades si bien se hizo público a través de los medios de comunicación en abril, mes en el que también el PP las denunció.

Posteriormente, un informe de la Inspección Sanitaria confirmó algunas de las incidencias denunciadas, algo que ahora ha vuelto a hacer el elaborado por la Intervención, lo que ha hecho que la oposición haya vuelto a reclamar su dimisión o cese del cargo.

Este viernes, en declaraciones remitidas por la Consejería de Sanidad a los medios, Real ha vuelto a insistir en que el de la Intervención es un informe "provisional" de control financiero, como los que se realizan "todos los años", y que está a falta de alegaciones.

Ha señalado que, pese a que se han detectado algunas "incidencias", el informe de la Intervención concluye que, según Real, que la "contratación en el Servicio Cántabro de Salud se hace "en general cumpliendo la normativa vigente", tanto en los contratos menores, como en los negociados y en los abiertos.

Además, ha vuelto a insistir en que estas "incidencias" ya fueron detectadas en el de la Inspección Sanitaria y, además, "aparecen en todos los controles financieros que se realizan todos los años y en todos los organismos".

De hecho, Real ha invitado a comparar este informe provisional con los definitivos de los años previos, concretamente los de 2011, 2012, 2013 y 2014 (2015 no hubo) ya que, según ha subrayado, las incidencias en el conocido ahora son "menores" tanto en "número" como en "trascendencia".

Además, la consejera ha explicado que estos informes se realizan para "detectar errores, incidencias e irregularidades" y poder establecer mecanismos de control y mejora.

"La primera interesada en detectar errores, incidencias o irregularidades es la propia Consejería para introducir las mejoras necesarias. Así se ha hecho y por eso este informe es mejor que los informes definitivos de los años previos", ha subrayado Real, que, además, ha asegurado que se "seguirán introduciendo" nuevas medidas de control y mejora.

También, en cuanto a las responsabilidades políticas que reclama la oposición -su cese-, Real ha opinado que éstas ya fueron "tomadas suficientemente" con la dimisión del gerente del SCS, Julián Pérez Gil, y el subdirector de Gestión Económica, Javier González.

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